AMPLIAREMOS NUESTROS APOYOS
A LOS DESARROLLADORES DE VIVIENDA EN MÉXICO
PARA RESOLVER LA DEMANDA DE LAS FAMILIAS II
Decíamos la semana pasada que el gobierno federal había constituido en la
Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) un nuevo programa de garantías para
estimular el financiamiento bancario a la construcción de viviendas, un
importante sector de la actividad económica, que ha venido declinando en los
últimos tres años. Se trata de canalizar más y mejor crédito, como prioridad, a
la vivienda.
La SHF es un banco de desarrollo del Estado mexicano relativamente nuevo,
orientado a apoyar la compra de viviendas para las familias mexicanas,
actividad especialmente imprescindible, tomando en cuenta la necesidad de
financiar al segmento de la vivienda, dado que la población crece a ritmo
elevado y manifiesta importantes tendencias de frecuente movilidad geográfica.
La demanda existe y estimamos que hay actualmente una necesidad de nueve
millones de acciones de vivienda para esta década, y esos requerimientos van
para familias que quieran hacer mejoras en sus viviendas existentes, igual que
para ampliaciones, así como para la autogestión en su construcción y para
viviendas nuevas. Todo, según la necesidad y capacidad de compra de las
diferentes familias.
Adicionalmente, estamos en proceso de concluir un estudio para determinar
la demanda y el procedimiento más recomendable para financiar viviendas en
renta, un mercado que, en su esquema formal, casi no se acostumbra en México
por los riesgos que entraña, no obstante que en el resto del mundo es de suma
importancia para las parejas jóvenes y otras que no puedan o deseen disponer
los recursos para adquirir su casa.
La SHF, como banco de desarrollo, tiene la misión de promover y apoyar el
desarrollo del mercado de viviendas, pero no ofrece los financiamientos
directamente a los usuarios finales, sino a través de intermediarios
financieros, como los bancos comerciales y demás que existen, regulados por la
Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
El esquema de garantías recientemente anunciado por el gobierno federal
consiste en que la Sociedad Hipotecaria Federal, actuando como el banco de la
vivienda, una especie de banco central del sector, inyecte esos recursos al
mercado de viviendas, a través de intermediarios financieros, como bancos y
demás entidades reguladas.
Se trata también de que la SHF, con sus recursos propios, dé liquidez al
mercado de hipotecas, impulsando el crédito a la vivienda de diversos tipos y
dimensiones, a través de instituciones financieras privadas, sin brindar esos
recursos directamente a los usuarios finales.
Por ejemplo, el programa de garantías recientemente creado por la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que lo opere la SHF, es de
15 mil millones de pesos y están para que se utilicen en cubrir las primeras
pérdidas hasta en 30%, en que incurran los intermediarios que financien a los
constructores de viviendas.
De la misma manera, se está diseñando una aplicación en la SHF de similares
garantías, pero esta vez para cubrir las primeras pérdidas en que incurran
intermediarios financieros por los financiamientos que concedan para la
vivienda, en sus diversas formas, como una especie de seguro.
Jesús Alberto Cano Vélez (*)
Presidente del Colegio Nacional de Economistas,
Federación de Colegios de
Economistas, A.C. *
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