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| Federico Lagarda |
Por: Federico Lagarda Ibarra
El Objetivo Regional.- Bien pudiéramos
“titular” ésta “columnilla” como: “Sentimientos Encontrados”, pues por un lado (casi)
me siento “halagado” de que mis “notas” periodísticas “gusten” y motiven a
algunos lectores, pero al mismo tiempo, nos encontramos “molestos” por el burdo
y vil plagio (robo) de que fuimos objeto por parte de un periódico local
de circulación diaria (El Informador del Mayo), quien basa su
¿Prestigio?, entre otras cosas, en el “hurto de la propiedad intelectual”:
escritos e investigaciones periodísticas… Árbol que nace torcido, jamás su
rama endereza…
El caso es que en dos ocasiones (El Objetivo Regional No.
216 y No. 236), publicamos un reportaje redactado e investigado por éste
reportero y que denominé: “Está Muriéndose el Oficio de Peluquero”, mismo
concepto y contexto que nos fue “refriteado” por El Informador del Mayo, el
pasado 9 de Septiembre, en su página 3A, con el encabezado: “Peluqueros son una
Especie en Extinción”… Nótese el cinismo (de estos mercenarios de la
pluma), toda vez que, lo único que hicieron fue cambiar mi palabra
utilizada: Muriéndose por Extinción… Por lo tanto, estoy haciendo valer
mi derecho a estar “encabronado” con ese medio “informativo”, porque no pidió
permiso, ni dio el crédito correspondiente como lo marca la “ley de la materia”…
En el concepto y contexto de la nota periodística “pirateada”, ahí estriba
el robo de la propiedad intelectual, por lo fraganti del texto maquillado
(aunque éste ni tan siquiera fue bien “refriteado”)…
En fin, no
cabe duda que nuestros artículos, y no lo decimos por soberbia o vanidad, en
los hechos manifiestan una realidad, y esa realidad es que nuestras opiniones
periodísticas y conceptos editoriales, al igual que nuestros reportajes bien
elaborados, desde (como se dice en el argot periodístico) la cabeza
hasta su texto y cuerpo de la nota, así como los análisis reporteriles, nos
están siendo “pirateados” por otras “casas editoriales”, quienes
arbitrariamente se apropian de nuestras investigaciones (e información)
para “plasmarlas” en sus medios de comunicación como si fuesen propias…
Esto desde luego, no es nada fácil de “digerir”, no obstante que algunos lo
tomen como un halago… Siendo más bien una falta de madre, el apropiarse de
nuestro trabajo, “refriteándolo” en el más burdo contexto, haciéndole cambios
de “parafraseo” corriente y hasta abusivo, dejando lo abusivo aparte (que
sería lo de menos), si consideramos que es ilegal y “antiético”… Bueno, pero
qué podemos esperar, si se entiende que ese “medio” (generalmente) se ha
distinguido porque falta precisamente a la ética y a la moral profesional,
valores que nunca han representado aunque ellos se sientan rectores de la
opinión pública… Juar, juar, juar… Con lo anterior, la “perrada”
tendrá un elemento más de juicio para saber quien es quien en los medios de
comunicación impresos o electrónicos… Y esto nos lleva a otro
desbaratamiento de un “silogismo” (razonamiento) simple: que no vale el tamaño, ni la tinta que se
gasta en un diario, ni el tiempo “comprado” en un medio electrónico… Porque
llegamos a la conclusión del silogismo: que
vale más ser un medio pequeño pero objetivo y picoso (cuya bandera y pluma es la verdad), a
ser de los periódicos llamados grandes o “grandotes” pero bofos e inmorales en
su contenido…
A continuación transcribimos (textualmente) el
reportaje que publicamos en Diciembre del 2011
y Noviembre del 2012, mismo que nos fue “refriteado”, antiética e
ilegalmente por El Informador del Mayo, el pasado 9 de Septiembre, y que a la
letra dice:
“Está Muriéndose el
Oficio de Peluquero”
Por: Federico Lagarda Ibarra
El
Objetivo Regional.- “Cortar el pelo es un arte y al mismo tiempo es un servicio
que se presta a la sociedad, por lo que es una verdadera tristeza que éste
oficio esté muriendo por falta de elementos que quieran aprenderlo”, así lo revelaron para “El
Objetivo Regional”, Noé Zamorano Urquidi, Porfirio “Pío” Valdez Carrillo y
Cruz Flores Peña…
“En
1965, había alrededor de 40 peluqueros y 20 peluquerías en Navojoa, de las
cuales solamente quedan 6… Recuerdo que en aquel entonces, los hombres únicamente
acudían a las peluquerías, mientras que las damas asistían a las *salas de
belleza* a cortarse la melena y a darse permanente”, caviló Valdez Carrillo…
“Es una
satisfacción realizar éste trabajo, que además te relaciona con la comunidad en
general (de
todos los estratos sociales)… Entre las personalidades que me ha tocado
arreglarles el cabello, están: Javier Alatorre de TV Azteca, Fernando *El Toro*
Valenzuela, así como al primer mexicano en jugar béisbol en grandes ligas,
Baldomero *Melo* Almada”, agregó orgulloso “El Pío” Valdez…
“Con
este oficio de peluquero, saqué adelante a dos hijos como profesionistas, pero
es bueno aclarar que yo inicié como *chícharo* en 1957, en la peluquería de *El
Barón Bastidas*, ubicada en la calle Matamoros, frente al Hotel Montenegro”, abundó… ¿Y qué es un
“chícharo”?, cuestioné, respondiendo Porfirio Valdez: “es el que da
bola, el que hace los mandados, es un ayudante general del negocio de la
peluquería”… “También recuerdo que *El Barón Bastidas* (Víctor
Bastidas Lafargue), me prestaba su herramienta (máquinas, tijeras y
navajas) para que practicara éste oficio en mi colonia Nogalitos, donde
cobraba un peso por corte de pelo, esto ya en 1959”, ilustró…
“Mi
primer trabajo profesional fue en la peluquería de *El Distinguido* (Enrique Álvarez),
precisamente en la populosa Nogalitos… En 1961, laboré con Ramón Barbosa
Rivera, frente al (desaparecido) cine *Rex*, siendo en ese mismo
año cuando empecé a trabajar con José de la
Luz Navarro, por la Pesqueira entre Obregón
y Morelos, lugar donde actualmente desarrollo mi profesión”, expresó…
Asimismo, “El Pío” Valdez, dijo que él es peluquero de varias generaciones,
es decir que ha tenido clientes como Don Felipe Salido y Don Alejo Aguilera, a
quienes les ha cortado el pelo, así como a sus hijos, nietos, bisnietos y
tataranietos… Al igual que a Leonardo Yépiz y descendencia…
Por su parte, Noé Zamorano Urquidi, con 46 años de experiencia en
el ramo, considera el oficio de peluquero como: noble, limpio, honesto, que
no deja mucho dinero, que da para vivir con cierta comodidad pero sin
lujos y que es bien visto por la gran mayoría de las personas…
Sin embargo, al preguntarle el por qué no enseñó éste oficio a ninguno
de sus hijos, Noé Zamorano, contestó: “porque si yo hubiera tenido
oportunidad de estudiar, jamás hubiera profesado este noble trabajo de
peluquero… Mejor me incliné en darles estudio a mis hijos, de los cuales 5 son
profesionistas universitarios”…
“No obstante, como peluquero uno se relaciona con clientes importantes
que en algún momento nos pueden echar la mano con nuestra familia, como es el
caso de conseguirnos un buen empleo para nuestros hijos… Igualmente el
peluquero, lee y escucha muchas historias de gente mayor que uno, adquiriendo con
ello cierta cultura, lo que hace que algunos jóvenes nos vean como un maestro,
que les puede transmitir un conocimiento”, reflexionó Zamorano Urquidi…
“En cierta ocasión, 3 chamacos menores de 15 años, vieron una
foto colgada en mi peluquería, preguntándome uno de ellos qué si cual de los
personajes en el retrato era yo… Después de darle una explicación sobre
esa fotografía alusiva a la revolución mexicana, en la cual aparecía Francisco
Villa y su Estado Mayor; otro me cuestionó sobre el hecho de por qué
sabía tanto de historia; contestándole, que lo había aprendido en la
escuela y aparte leyendo bastante sobre el tema… Mientras que, el que
se estaba cortando el pelo, me dijo: que suerte tiene usted, pues los maestros
de ahora son bien *pendejos* y no enseñan nada de esto”, recordó Noé
Zamorano…
En el mismo tenor, pero por separado, Cruz Flores Peña, con 35 años
como peluquero, también se lamenta que éste oficio esté desapareciendo, “las
nuevas generaciones han dejado de asistir a las peluquerías, ahora son jóvenes
de estética, donde no hay distinción de género; situación muy
diferente a la de mi época, cuando yo empecé a trabajar, pues en aquel
entonces era un *tabú* que los hombres entraran a los *salones de belleza*,
destinados únicamente para las mujeres… Lo mismo sucedía cuando un hombre
acudía a cortarse el pelo a una peluquería, pues su esposa no entraba con él,
por eso había sillas afuera del negocio para que la dama esperara a su marido
mientras a éste le arreglaban el bigote, la barba o el cabello”, reflexionó
Cruz Flores…
“Cuando
yo muera, se cierra conmigo la tradición familiar de peluqueros, que viene
desde mi abuelo Hilario Peña, continuando con mi padre Espiririón Flores
Ramírez y
mi madre Concepción Peña Velazco, quien a sus 77 años de edad todavía sigue
cortando el pelo… Mi madre, fue la primer mujer que cortó el pelo en
peluquerías de Navojoa, por allá en los años cincuenta, al lado de mi padre en
la *Peluquería México*, la cual aún mantengo vigente con mi trabajo”,
agregó…
Aunque
Cruz Flores Peña, se enorgullece de haber vivido de su “chamba”, y como
peluquero haber convertido a sus hijos en profesionistas y apoyado (simultáneamente) a sus
10 hermanos, no por ello deja de reconocer que, “ninguno de mis hijos siguió
mis pasos como peluquero, primero que todo, porque no les gustó éste oficio y
en segunda, porque aquí se trabaja de lunes a lunes (a diario)”,
concluyó diciendo el entrevistado, con una enorme satisfacción dibujada en
su rostro…

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