México vive la mas grande
Decadencia política y social
NAVOJOA,
Sonora, agosto 23 de 2013.- Morena, (Movimiento Regeneración
Nacional), es un movimiento político y social de izquierda en México, en proceso de convertirse en un partido político, fundado por el ex
candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador; organizado en su origen con miras a las elecciones federales de 2012, agrupando amplios y diversos sectores de la población.
El objetivo
inicial de Morena fue encauzar el movimiento político hacia las elecciones en México de julio de 2012. Es también una Asociación Civil abierta a todo público para encauzar la lucha política, social y electoral
en México.
Pasadas las elecciones presidenciales en
México el movimiento entró en la disyuntiva, que se resolvió el
20 noviembre del 2012, de que el movimiento pasara de ser un movimiento
social a un partido político. Después de haber sido celebrado el primer "Congreso Nacional de
Morena" el 20 de noviembre de 2012, los delegados estatales de las 32
entidades del país completaron el nombramiento de 300 consejeros que formarán
parte del "Consejo Nacional de Morena", se conformaron y se aceptaron
los estatutos y plan de acción del organismo. Estos consejeros a la vez,
eligieron a Andrés Manuel López Obrador como Presidente del Consejo Nacional y a Martí Batres Guadarrama como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional.
Morena se considera heredera de los procesos políticos que desembocaron en la
promulgación de las Leyes de Reforma, las luchas obreras del Magonismo, los movimientos agraristas de la Revolución Mexicana y el Cardenismo.
Morena, como movimiento, encauza el propósito de convocar y sumar esfuerzos y
participaciones a fin de alcanzar el poder político y, conforme a una frase de
su fundador López Obrador: "Solo el pueblo puede salvar al pueblo",
expresada como síntesis del objetivo social y político del movimiento. En suma,
el movimiento se propone buscar la justicia, la dignidad y la igualdad y
alcanzar eventualmente la presidencia de la república.
Morena llama a la
defensa del petróleo y
la economía de
las familias mexicanas
México vive la
más grande decadencia política, económica, social y de seguridad de su
historia. Eso se debe a que sus gobiernos llevan 30 años saqueando los bienes
de la nación y despojando de sus derechos a los mexicanos.
Bajo el pretexto de la modernización se privatizaron los
bancos, aerolíneas, ingenios azucareros, puertos, aeropuertos, minas,
carreteras y otras empresas públicas. Ya en manos privadas quebraron y el
gobierno las rescató con recursos del erario público. Al privatizar más de mil
empresas de la nación, el Estado mexicano obtuvo 30 mil millones de dólares,
pero al rescatarlas poco después, gastó 90 mil millones de dólares.
Todavía estamos pagando el rescate bancario y ya
nos quieren imponer desde el gobierno federal la entrega de la industria
petrolera y de sus enormes ganancias a compañías
extranjeras.
Pemex es la empresa más rentable de México y el
gobierno federal dice que no va a venderla ni privatizarla. Pero no es
necesario vender las instalaciones de una empresa pública para privatizar su
actividad. Por ejemplo, nunca se ha vendido un solo fierro de la Comisión Federal
de Electricidad pero la mitad de la generación eléctrica del país ya la
producen compañías privadas extranjeras; por mantener sus negocios se cobran
elevadas tarifas de la luz. Eso quieren hacer ahora con el petróleo.
Cada año el país obtiene del petróleo un billón 250 mil
millones de pesos, o sea, unos 100 mil millones de dólares. Eso representa 40%
del presupuesto nacional. En otras palabras, cuando se construye una escuela,
40% del dinero proviene del petróleo; cuando se edifica un hospital, 40% de los
recursos vienen del petróleo; cuando se le paga a los maestros o a los doctores
del ISSSTE o del IMSS, 40% de sus salarios provienen del petróleo; de la misma
forma, el 40% del monto de las pensiones de los empleados públicos. Con el
petróleo también se paga 40% de los libros de texto gratuito, de la vivienda de
interés social y de la distribución del agua. El petróleo financia la
tranquilidad de las familias mexicanas y es la base de nuestra independencia
económica.
Si se entrega la riqueza petrolera a empresas
privadas, así sea parcialmente, las finanzas públicas dejarán de recibir más de
un tercio de sus ingresos. ¿Y quién va a pagar el faltante? Las clases medias y
los más pobres, ya que el gobierno aumentaría los impuestos, mientras seguirá
perdonando a los grandes empresarios el pago de sus contribuciones
fiscales.
Por eso quieren aumentar el IVA de 16 al 19% y
extenderlo a medicinas, alimentos, libros, transporte, colegiaturas y vivienda;
esto sería un duro golpe a la economía de la mayoría de las familias mexicanas,
ya que en estos rubros gastan 90% de sus ingresos. Es inevitable que la
privatización del petróleo conduzca al incremento de impuestos.
Las compañías extranjeras sólo ambicionan quedarse
con las enormes ganancias que genera el petróleo y no invertirán en el
desarrollo de México. Cuando fueron dueñas del petróleo mexicano no pagaban
impuestos y daban salarios miserables a sus trabajadores.
El petróleo es la principal riqueza del país y la
última industria que queda en manos de la nación. Todo lo demás ha sido
privatizado y entregado a empresas privadas, nacionales y extranjeras. Si se
privatizan las ganancias del petróleo aumentarían los impuestos pero también el
desempleo, la pobreza y la violencia. En suma, se cancelaría el futuro de
millones de jóvenes.
Llamamos al pueblo de México a defender el petróleo
para la nación y la economía de las familias, con información, organización y
movilización pacífica.
Lo anterior
lo precisó en un boletín el Comité Municipal de Morena cuyo presidente es el
licenciado Genaro Ochoa Vega.

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