![]() |
| Florecen y embellecen la sierra |
ÁLAMOS. SONORA
Juan Vidal
Castillo
Las amapas,
apamates o maculís (Tabebuia rosea) son árboles residentes de la
sierra de Álamos que tienen doble personalidad ya que durante la mayor parte
del año pasan desapercibidos, pero en la primavera se transforman radicalmente
y opacan a todos sus vecinos durante su prolífica floración.
![]() |
| Amapas, otra maravilla natural sde Álamos |
Por su belleza el escritor sonorense Ignacio Lagarda
tituló una de sus producciones literarias como “EL COLOR DE LAS AMAPAS” libro
donde el historiador alamense habla del primer secuestro registrado en Sonora,
específicamente en este municipio de Álamos durante los años setentas.
Existen alrededor de cien especies de amapas que se
distribuyen desde el norte de México hasta el norte de Argentina (donde se
conocen como lapachos) incluido el Caribe. Los nombres de estos fabulosos
árboles provienen del náhuatl amapa (atl, agua y mapaitl, mano), apamate (apan,
en el río, en agua) y macuil, que significa cinco, hace referencia a las hojas
compuestas que son cinco y a que las flores también están divididas en cinco
lóbulos. También se conocen por una variedad de nombres locales: roble
amarillo, roble colorado, roble prieto y primavera, entre otros.
En México, dos especies de amapa destacan durante su
floración en las selvas tropicales secas del Pacífico: la primavera (Tabebuia
donnell-smithii) y la amapa prieta o roble amarillo (Tabebuia chrysantha),
ambas de flores amarillas. El maculís de flores rosas (Tabebuia rosea) también
ocupa las selvas húmedas del Golfo y junto con la amapa prieta se les puede
encontrar en parte de la península de Yucatán. Las tres especies son utilizadas
como árboles ornamentales y podemos disfrutarlas en muchas ciudades con clima
tropical, como Oaxaca, Cuernavaca y Tuxtla Gutiérrez. La amapa prieta es
conocida en Colombia como guayacán y en Venezuela, donde es el árbol nacional,
como araguaney.
La madera de estas especies se ha utilizado para la
decoración de interiores en muebles, pisos, chapas, construcción de botes,
artesanías y cajas. Sus hojas se utilizan como remedio tradicional para bajar
la fiebre y su corteza cocida se usa como cura para la diabetes, paludismo,
tifoidea y contra parásitos. En México, las poblaciones del roble amarillo
(Tabebuia chrysantha) y de la amapa (Tabebuia palmeri) se consideran amenazadas
debido a la transformación de su hábitat y a su explotación irracional.
En Álamos los troncos completos fueron utilizados para
vigas de las techumbres de las casonas de este pueblo mágico por ser
resistentes a las termitas y aunque usted lo no crea después de dos siglos de
haber sido instaladas se conservan intactas, tal es el caso de la antigua
tienda de abarrotes de la comunidad de la aduana, y en una sección del hotel
los portales de esta cabecera municipal, durante sus días de floración son un
verdadero expectáculo en el área conocido como la aguamarina sobre la carretera
Álamos-Navojoa donde prácticamente los cerros se visten de rosa-morado.
Su ficha técnica nos dice que el nombre común es Amapa rosa y que
pertenece a la famina Bignoniaceae
Es un árbol de tronco derecho, a veces ligeramente acanalado con pocas
ramas gruesas y horizontales.
Su origen es Americano y puede alcanzar una Altura hasta de 25 mts,
( su tronco mide 70 cm
de diámetro)
Su copa es estratificada, convexa con las ramas ascendentes, que luego se
hacen horizontales.
La textura de su corteza es fisurada y suberificada pardo-grisácea
oscura, con surcos y costillas longitudinales escamosas, interna de color claro
a crema rosado. Grosor total de la corteza de 16 a 30 mm.
Las yemas de sus hojas nos dan hasta 5 mm de largo, son anchas, desnudas con abundantes
escamas pequeñas, lenticelas redondas y grandes.
Sus flores se dan en racimos que crecen en el extremo de las ramas;
corola con forma de embudo, de 5
a 10 cm
de largo, rosa-lavanda, magenta, rosa lila o casi blanca con el cuello
amarillo; frutos, cápsulas cilíndricas, atenuadas en ambos extremos, de 22 a 38 cm de longitud y de 0.9 a 1.5 cm de ancho; semillas
con alas membranosas.
Sus frutos. Son cápsulas estrechas de hasta 35 cm de largo, lisas, con 2 suturas laterales,
péndulas, pardo oscuras cubiertas por numerosas escamas visibles con una lupa,
con el cáliz persistente; contienen numerosas semillas aladas y delgadas,
blanquecinas, de 2 a
3 cm de
largo. Fructifica de marzo a junio.
Su riego. Debe ser moderado aunque de manera silvestre recibe la humedad de las
lluvias y del sereno,
florece de febrero a junio, meses en los que pierde
su follaje.
Su
reproducción. Es posible por medio de semillas, estacas y acodos aéreos, en primavera.
Su localización. Se le encuentra en la vertiente del Golfo, desde el sur de Tamaulipas y
el norte de Puebla y Veracruz, hasta el norte de chiapas., También forma parte
de de selvas altas o medianas subperennifolias y subcaducifolias o selvas bajas
caducifolias en Yucatán, Sonora y Sinaloa.
Usos recomendables: Por la belleza de sus flores se utiliza como planta de ornato para
embellecer parques, banquetas, camellones y jardines particulares. Proporciona
buena sombra durante el verano.
Observaciones: Se presenta indistintamente en suelos de origen calizo, ígneo o
aluvial.le perjudica el clima frío.
El árbol de Amapa, es una especie protegida
por la ley; atentar contra él por ignorancia o dolo es un delito federal que
amerita sanciones y elevadas multas económicas, situación que para muchos es
desconocida.
De acuerdo al artículo 27
constitucional, los recursos naturales, la flora y fauna son propiedad de la
nación. La norma 059 de la
Semarnat establece la existencia de especies reservadas, y
que en el caso de la amapa, sólo pueden ser talada si representa riesgo y se
tramita un permiso ante autoridades.
Su tala es merecedora de sanción por
parte del municipio y hasta multas de más de 3 mil salarios mínimos y 6 años de
prisión, dependiendo la dimensión del daño al tratarse de un delito federal.
La amapa… una maravilla natural más del pueblo mágico
de Álamos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario