viernes, 24 de mayo de 2013

PONCHO EL CARTERO... PIEZA IMPORTANTE DEL INVENTARIO DEL PUEBLO MÁGICO DE ÁLAMOS

Ahora con la tecnología las cosas han cambiado, pero eso no ha
detenido nuestra actividad, seguimos adelante: Cubedo Corral

ÁLAMOS, SONORA.
Juan Vidal Castillo

       Al llegar las 7 de la mañana José Alfonso Cubedo Corral conocido cariñosamente como “Poncho el cartero” inicia la fase de clasificar la correspondencia antes de salir a reparto, después las coloca en su valija y sube a su moto a recorrer el pueblo para entregar de puerta en puerta las cartas ordinarias, las certificadas, las urgentes o las notificaciones de paquetes.

Desde hace 25 años ingresó al servicio postal mexicano y con ello ha podido sacar adelante a su familia. Fue don Feliciano Rodríguez Coviella en paz descanse quien en 1987 le ayudó a conseguir el empleo: “y seguimos aquí, echándole ganas” nos dice.

A raíz de que la carga de trabajo aumentó y el tiempo de jornada no le alcanzaba para entregar en bicicleta todas las misivas, compró con recursos propios una motocicleta: “por el convenio que SEPOMEX tiene con TELMEX y otras empresas ahora entregamos recibos de teléfono y otros documentos que no son la correspondencia tradicional” agrega Cubedo Corral.

En años atrás las personas de todas las edades esperaban con ansias al cartero, quien traía los escritos desde distancias remotas, viajando sentimientos, buenos deseos o preocupaciones. Ahora con la tecnología las cosas han cambiado, pero eso no ha detenido nuestra actividad, seguimos adelante, entregamos como 300 cartas al día afirma”.

“Me gusta mi trabajo”… nos dice sonriente nuestro entrevistado, “todos los días trato con distintas personas y he ganado muchos amigos, es muy interesante encontrar gente nueva y servirles”.

Dentro de las personas que ha tratado en su peregrinar diario, recuerda con cariño al señor Ramón “el zurdo” Vega en paz descanse: “era interesante llegar a su carpintería en barranco y disfrutar el agradable olor a madera”; recuerda también a Ramón Robles “el mecánico mon” y a Javier Guerra

Nuestro personaje, desde pequeño se ha caracterizado por su amabilidad y honradez y por utilizar siempre como frase de despedida el agradable “dios lo bendiga”.


Después de dedicar un tiempo prudente a este informativo, finalmente “Poncho el Cartero” se disculpa para retomar sus actividades, inicia la marcha de su moto y lanza al aire el sonido de su suave silbato que repite varias veces entre los domicilios rebuscados donde con seguridad sabrá salir bien librado de su obstáculo natural el perro, pese a ello Cubedo cumplirá muy bien con su cometido y llegará al final de su jornada, como lo ha sabido hacer durante los pasados 25 años. 

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