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Va con todo: el diputado Raúl Silva Vela muestra músculo político + Una
multitud lo acompañó en la apertura de sus oficinas de enlace + La mosca en la
leche: el Secretario de Gobierno Roberto Romero López + Como vil gandalla, se
apropió de acto ajeno para exhibirse como Maquiavelo de huarache + La balanza
de la justicia está chueca: los padresistas de pitorrean de ella + Javier
Gándara avanza y siembra simpatías
Por
Víctor Fausto Silva D.
NAVOJOA, Sonora, mayo 25 de 2013.- Lo que
se ve no se juzga, amigo lector: este viernes, el diputado Raúl Augusto Silva
Vela dio una potente demostración de músculo político al inaugurar en Navojoa
sus oficinas de enlace…aunque nunca falta una mosca en la leche, en este
caso por la metiche intervención del Secretario de Gobierno Roberto Romero
López.
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| Víctor F. Silva D. |
Fue
un gentío. Como en el corrido del Moro de Cumpas, vino gente de donde quiera,
lo que retrata a la perfección la imagen y penetración que ha logrado Silva
Vela en los más disímbolos sectores. Es un médico querido en la comunidad por
su humanismo; es un político que ha sabido compenetrarse de la problemática
regional para aportar lo suyo en resolverla.
Estuvo
arropado por dirigentes empresariales, líderes de barrios, funcionarios de la
presente administración estatal y acuerpado por sus compañeros de bancada,
encabezados por su coordinador Javier Neblina Vega y los diputados
Gildardo Real, Perla Zuzuqui Aguilar, Mónica Paola Robles Manzanedo,
Shirley Vázquez Romero.
Entre
los presentes se encontraban Gerardo Valdivia Urrea, dirigente de la Canaco,
Ernesto Gil Lamadrid, de la Coparmex, Humberto Schwarzbeck Noriega,
presidente del Cesnav, Guillermo Nava Anaya, miembro del Cesnav, Ángel
Bours Zaragoza, de Canacintra, el empresario Francisco Islas Flores, hijo del
“Kiko” Islas, Ángel Bours Urrea, ex presidente municipal de Navojoa y su
hijo Ángel Bours Zaragoza, los representantes del clero en Navojoa, padres
Fernando Sánchez y Antonio Robles Manzanedo.
También
por ahí los empresarios de la constructora Tesia, de Mario Martínez
Bojórquez, la doctora Lupita Mendívil, ex candidata a la presidencia
municipal y los doctores Gustavo Acosta Gaxiola propietario de la clínica San
José y Martín Ruy Sánchez, jefe de la jurisdicción sanitaria número cinco y
fuerte aspirante a la diputación local por el XIX distrito electoral, entre
muchísimos más, especialmente los de a pie, los que suben o bajan a cualquiera
a la hora de votar, en una multitud calculada mínimo en 800 personas.
Fue
un evento como para que, con justa razón, Silva Vela mostrara panorámica
sonrisa y afianzara ante propios y extraños lo que en este espacio se ha
sostenido: si el PAN quiere arribar por primera vez al gobierno en Navojoa,
tiene su mejor carta a la vista, aunque haya necios empecinados en echarlo
abajo macabreando campañas de desprestigio, como el Secretario de Gobierno
Roberto Romero López, obcecado en pavonearse como un Maquiavelo de huarache.
Que
no le busquen, ni se hagan bolas ni anden con la mafufada de querer imponer
candidatos tramposos, tracaleros o impopulares porque esta oportunidad que hoy
en día tienen los panistas jamás la volverán a tener con un personaje de la
talla del doctor Silva Vela. El gentío que se le arremolinó en la
apertura de sus oficinas de enlace lo dice todo, amén de que lo podrán acusar
de todo, menos de ser deshonesto o incongruente. Es hombre de palabra y lo ha
probado.
La mosca en la leche
Fue
precisamente Romero López la mosca en la leche, luciendo como vil gandalla en
evento ajeno.
Primero,
porque no perdió oportunidad –como actúa cualquier prepotente e imprudente en
fiesta ajena - de recordarle a Silva Vela que “se la debe”, cuando dijo que
Mónica Paola Robles y Max Othón “fueron conmigo a decirme que en Navojoa había
un médico muy bueno y querido por todos ustedes, por eso está aquí como
diputado”.
Flaco
favor le hizo al gobernador Guillermo Padrés, dejando de paso en calidad de
papel tapiz al dirigente estatal del PAN, Juan Valencia Durazo. Y ni qué decir
de la militancia panista, pues por sus palabras se entiende que está pintada en
la pared y el que trae la brocha es él.
Fue
como decir ante cientos de invitados que a la hora de escoger a los candidatos
del PAN nomás sus chicharrones truenan, una velada amenaza también para Silva
Vela: o se le alinea al “señor” o de aquí a las elecciones le arrecia la
campaña de lodo que ya emprendió en su contra, -remember los miles de panfletos
difamatorios que mandó repartir en Navojoa- para imponer por dedazo a su
incondicional Max Othón, a quien exhibe como lapa en cuanto evento hay.
(De
paso sería bueno preguntarle al señor Secretario a qué horas trabaja atendiendo
tanta bronca que trae su jefe el gobernador, si se la lleva del tingo al tango
en cuanto evento panista se realiza).
Para
remachar el clavo y dejar bien clarito que camina dos metros arriba del piso,
Romero López cerró con una rueda de prensa en la que calificó como
“tendenciosa” una pregunta hecha por quien esto escribe.
Y
es que tuve el atrevimiento de cuestionarlo sobre la detención del ex alcalde
etchojoense Pepe Almada por el delito de desacato y la incongruencia de que el
gobierno del estado cobije al exalcalde de Guaymas César Lizárraga, cuando fue
inhabilitado diez años por la contraloría del puerto.
Encima,
le recordé el caso del titular de la Comisión Estatal del Agua, Enrique
Martínez Preciado, sobre quien pesa una orden de aprehensión derivada del
desaseado acueducto Independencia, y aún así sigue tan campante despachando y cobrando
en el gobierno de Padrés.
“Es
que en estos casos-dijo- el procedimiento no ha concluido y en el de Pepe
Almada sí, por eso se le ejecutó la orden de aprehensión y le deseamos mucha
suerte”.
Pues
tendrá parte de razón en el sentido de que en la pelotera de revanchismos
políticos tan de moda en este gobierno faltan muchos casos más por resolver,
pero lo que nadie se explica es por qué en otros sobradamente juzgados tampoco
se aplica la justicia con el mismo rasero.
Ahí
está por ejemplo el ex presidente municipal panista de Etchojoa Salvador
Valenzuela Guerra, que fue inhabilitado por dos años para prestar un servicio
público por el desvío de recursos etiquetados y el señor tiene más de tres años
como Director de Regulación Sanitaria del estado, gozando del manto protector
del gobierno padresista.
Bajo
la conveniencia política de los panistas, como dijo don Teofilito, esos casos
no se resolvieron… ni se resolverán.
La balanza está chueca…
Es
que en el caso de Pepe Almada encaja perfectamente el dicho aquél de “hágase la
justicia en los bueyes de mi compadre”.
De
manera inexplicable, Almada no acató la orden del máximo tribunal de devolver
el dinero recaudado por concepto del 2 por ciento de la producción agrícola que
les había cobrado a un grupo de agricultores, que se inconformaron por
considerarlo ilegal.
Se
fueron por la via del amparo y finalmente los juicios se resolvieron a favor de
los quejosos en los juzgados de distrito, en la época en que gobernaba el
municipio el ex alcalde Salvador Valenzuela Guerra, pero terminaron
explotándole en las manos a Pepe Almada.
El
hombre mandó por un tubo la resolución, según él porque siempre estaría al lado
de los ejidatarios -y si eran cenecistas con más callo-, pero además quizá
estaba atenido a que gozaba de inmunidad gracias al fuero por el cargo que
ostentaba.
Nunca
pensó –y ya se ve que tampoco lo dimensionó- que la justicia tarda pero llega y
alcanza a todos los transgresores de la ley.
Una
vez ejecutada la detención del ex alcalde, el actual munícipe de Etchojoa
Carlos Rochín Esquer –su compadre-, citó a rueda de prensa de manera
urgente para fijar la postura del ayuntamiento en torno al caso.
Rochín
aprovechó la recta para exhibir como insensibles a una bola de agricultores de
Bacobampo, dando a conocer los nombres de los mismos y gritando a los cuatro
vientos que él sí es respetuoso de la ley y que su administración acatará los
resolutivos de la Suprema Corte.
Para
ello, dijo, su gobierno lleva pagados un millón seiscientos mil pesos.
Eso
de ser muy respetuoso de la ley suena muy bonito, plausible y digno de
reconocimiento, de no ser porque raya en la incongruencia.
No
les suena igual de bonito, por ejemplo, a los trabajadores de la comuna que
despidió en cuanto asumió el cargo, a quienes por escrito les prometió
indemnizarlos de acuerdo a la ley a más tardar el 15 de diciembre, y
muchos siguen a la espera de que cumpla no sólo con su palabra, sino con esa
misma ley que ahora invoca.
Eso
aquí y en China se llama incongruencia.
Volviendo
con Pepe Almada, o sus asesores sirvieron para maldita la cosa o de plano se
sintió todopoderoso por ser el presidente municipal, lo que ahora lo tiene con
un melindre y un problemón enfrente.
No
es cualquier cosa enfrentar a la Suprema Corte de Justicia, aunque aquí tampoco
dejan de tener razón los que apelan al sospechosismo a la hora de meterle lupa
al asunto desde la óptica política, porque mire usted que según se ve, a la
hora de aplicar la ley todos somos iguales…pero hay unos más iguales que otros.
Ahí
están, por ejemplo, el propio gobernador Guillermo Padrés y Enrique Martínez
Preciado, director de la Comisión Estatal del Agua, con el caso del acueducto
Independencia.
Traen
encima sacos de denuncias –el segundo incluso tiene rato capoteando una orden
de aprehensión pendiente- por el mismo delito de desacato, y siguen tan frescos
y alechugados como si no mataran una mosca.
Otro
caso ilustrativo de que “hay niveles” –como diría un junior tipo Lady Profeco-
es el del ex alcalde de Guaymas, César Lizárraga Hernández, inhabilitado diez
años por la Contraloría Municipal del puerto pero devengando jugoso cheque bajo
el manto protector de Padrés en la SEC.
A
contrapelo de la resolución de la instancia legal que lo investigó, Padrés ya
dijo que Lizárraga es casi-casi la Madre Teresa, y el Contralor del Estado
Carlos Tapia Astiazarán se le puso de tapete y agarró su caso como defensor de
oficio: al señor nadie se los toca ni se los mueve de la nómina estatal hasta
que se resuelva su apelación en el Tribunal de lo Contencioso, “y eso puede
llevar meses”.
Como
se ve, pues, el rasero no es el mismo. Lo comentamos aquí en la edición pasada
con otro caso contundente y emblemático: el de los presuntos corruptos del
“chequegate” del periodo de Bours.
A
Padrés y su testaferro Tapia nada más les faltó colgarlos en la plaza Zaragoza,
frente al palacio, sin que autoridad judicial alguna haya emitido hasta el
momento su fallo.
No
importa: ellos ya concluyeron que son culpables y había que lincharlos. Si
mañana o pasado se los declaran inocentes, a’i se la echan: al fin y al cabo en
un descuido ellos ya ni estarán en el gobierno.
Feo
caso éste de la balanza chueca…
Javier Gándara, en campaña
En
otra vertiente, circuló por estos contornos el ex presidente municipal de
Hermosillo Javier Gándara Magaña, el hombre que busca convertirse en el próximo
candidato del PAN a la gubernatura.
Se
mostró accesible ante las preguntas de los reporteros y por su sencillez causó
buena impresión y cosechó simpatías entre el gremio, aunque también se le vio
cauteloso, sobre todo cuando informó que el objetivo de su visita era reagrupar
al panismo y de paso buscar el acercamiento con las bases, para lograr la
unidad que tanta falta hace en estos momentos.
Gándara
Magaña se hizo acompañar del “Chito” Díaz, un hombre muy forjado en las
competencias políticas que de seguro le será de gran utilidad.
Sin
duda, otra pieza valiosa en su engranaje es su esposa Marcela Fernández, un
verdadero torbellino al frente de la Fundación Ganfer, enfocada a un reconocido
trabajo de atención altruista a diferentes grupos sociales, ajena a los
vaivenes de la siempre veleidosa política.
No
por nada a Gándara se le reconoce en Hermosillo por haber donado su sueldo
íntegro como alcalde al DIF Municipal, donde doña Marcela lo utilizó para
revolucionar una serie de programas que pasaron del clásico “dame-dame”
asistencialista a un verdadero esquema de capacitación y financiamiento a
proyectos productivos, para que luego los necesitados se ayuden a sí mismos.
Desde
su Fundación, los Gándara-Fernández han dejado huella con una filantropía
auténtica, no como otros que al calor de lo electoral brotan como los hongos,
según ellos muy preocupados por las necesidades de los indígenas y de la gente
humilde de las colonias y barrios, pero en cuanto pasan los comicios nadie
vuelve a saber de ellos.
¿Verdad,
Gerardo Gaytán y Panchito Vásquez?
Hasta la próxima, si el Gran Arquitecto del Universo me lo
permite.


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