Sonora: régimen de terror
Mientras desde Sanya—comunidad china de Asia—, Enrique Peña Nieto
advertía ayer sábado, el gobierno tiene
la atribución y la obligación de usar la fuerza pública para hacer respetar los
derechos de la ciudadanía, en Sonora, el responsable de dicha aplicación,
Guillermo Padrés Elías, tergiversa la clarinada presidencial echando la policía
sobre el pueblo (mineros, transportistas, usuarios), en defensa de públicos
intereses de su gobierno, imponiendo régimen de terror, sin precedentes en 46
años.
En 1967, disidentes políticos
fueron reprimidos con grupo de choque armado —denominado “ola verde” —, y el
gobernador Luis Encinas Johnson dispuso contratar leones de un circo para
contener la ira popular, orden ésta afortunadamente desacatada por valiente
secretario del ayuntamiento de Hermosillo, Ramiro Oquita y Meléndrez.
Peor aún, en las propias
oficinas del secretario de gobierno, Roberto Romero—conocido con el remoquete
temible del ‘Chacal’—, se practica la tortura de enemigos políticos.
En la presente administración
panista esto no es nuevo, pues del 13 al 19 de mayo de 2011, la trabajadora
doméstica de la familia Padrés-Dagnino, Gisela Peraza, sufrió en Casa de
Gobierno. secuestro y tortura por presunto robo de joyas y 5 millones de pesos
en efectivo, en complicidad con el guardián de la residencia oficial Roberto
Munro—al cual no se le molestó por su liga consanguínea con el secretario de
Seguridad Pública, Ernesto Munro Palacio—, iniciando el martirio contra ella el
propio particular del Ejecutivo estatal, Agustín Rodríguez, en funciones de
policía.
Luego, cuando enviados de la Comisión
Nacional de Derechos Humanos, llegaron a la prisión de Huatabampo a recoger el
testimonio de Gisela, no los dejaron entrar.
Hoy en día el generalizado miedo
colectivo se acrecienta con prácticas gorilescas —donde colamos también
periodistas, denostados por sicarios de hocico del padresismo—. como la del viernes 5 cuando en la misma ciudad
capital fueron arbitrariamente encarcelados decenas de residentes del municipio
de Soyopa, al manifestarse contra la empresa minera canadiense ‘Libertad’ que
tuvo el descaro de publicar el sábado desplegado de agradecimiento al Gobierno
del Estado por semejante represión.
Los expresamente afectados David
Guadalupe Valenzuela y Ramses Valenzuela Infante denunciaron la violación a sus
derechos humanos, por parte del Gobierno
de Sonora, autoridad que nos privó de la
libertad y nos mantiene presos por defender la tierra que es de, nuestra
propiedad y que explota una compañía minera extranjera.
Añadieron, fuimos apresados en
compañía de un grupo de 40 personas, entre hombres y mujeres, de la comunidad
de San Antonio de la Huerta en el municipio de Soyopa, por estar negociando un convenio con la empresa,
explicando, las fuerzas policiacas del
Gobierno de Sonora, pretenden seguirnos un proceso y criminalizan derechos a la libertad de expresión de asociación parta defender la tierra que
nos otorgó el Estado Mexicano para beneficio de nuestras familias.
A la fecha continúan detenidos 5
directivos del ejido, que son profesores y que estában en labor de mediación
para negociar entre la comunidad
afectada y la minera en cuestión, siendo
los todavía detenidos Sergio Acedo
Miranda, Manuel Yanez Encinas, Ramón Antonio Acedo Espinoza, además de los
suscritos Valenzuela Infante y Valenzuela.
Como en Cananea de 1906, en los
tiempos del porfiriato y el
gobernador Rafael Izábal—por cierto originario de Culiacán cuyo cuerpo, al
morir, fue tirado al mar para evitar la violenta exhumación de los indígenas
yaquis—, la compañía minera adueñada actualmente de Soyopa, es filial de la trasnacional
canadiense Zaruma Resources Inc.
(Zaruma) con sede en Toronto, que cotiza
en bolsa con la clave ZMR.V, y que para obtener
pingues ganancias, violenta derechos humanos.
En el escándalo de los soyopenses,
ha sido notoria la gestión ignorada a favor de los agraviados ante las
autoridades competentes, del diputado local Carlos Ernesto Navarro López.
Picado en la ilegalidad, Padrés
mandó al día siguiente a detener sin orden de aprehensión—llevándolos esposados
a declarar, ante el ministerio público, a lo cual, invocando la ley, se negaron—,
a 18 transportistas, acusado por un delito, cometido por el estado, no por
ellos.
Menos culpables eran los
usuarios de camiones urbanos de la ruta 18, cuya cobertura se extiende por
populosas colonias del noroeste de Hermosillo, con inmensa mayoría de la clase
económicamente baja.
Resulta que las autoridades del
ramo—jefaturadas por otro insensible cananense, Francisco García Gámez—,
pidieron a la Sociedad Integradora y Concentradora del Transporte de
Hermosillo, unidades para hacer un muestreo de su actividad, a efecto de autorizar
o no, enésimo aumento de tarifa.
Sin embargo, nunca resolvieron
ni devolvieron los camiones a sus dueños—pagando estos diesel y choferes—,
menos las ganancias, apañadas por los corruptos funcionarios estatales, aunque,
eso si, los amenazaban con encarcelarlos, si protestaban.
Ante lo que se veía venir, la
víspera, al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los líderes
transportistas, encabezados por José Luis Gerardo, enviaron cablegrama urgente
para salvaguardar su integridad personal y patrimonio ante las amenazas del
secretario Romero, de intervenir ilegalmente, con la fuerza pública, su
empresa, de carácter privado.
Peor aún, la anarquía del padresismo no conoce límites, ni instancias,
toda vez, el gobernador Padrés literalmente se pitorreó de la aclaración del
director general de la Comisión Nacional del Agua en el sentido de que el
Gobierno de Sonora no ha solicitado el trasvase del liquido vital de la presa
‘El Novillo’—por decreto presidencial pertenece al valle del Yaqui, incluida la
étnia del mismo nombre—, proclamando burlesco el mandatario estatal, los aspectos legales de la obra, se los
dejo a los especialistas.
¿Especialistas o subalternos?, porque
los primeros le dirían que está mal, y los segundos, la hora que usted diga,
señor gobernador, sosteniendo con orden federal de aprehensión al director de
la comisión estatal del agua, Enrique Preciado Martínez.
Ante ésta situación, Adalberto
Rosas López, el afamado Pelón del
valle del Yaqui se fue a la yugular de Guillermo Padrés Elías al afirmar el fin
de semana, pidiendo juicio político al gobernador panista, porque, dijo, es el enemigo número uno de los sonorenses
y hay que destituirlo, en base al daño patrimonial causado al estado, por
el orden de 4 mil millones de pesos, invertidos ilegalmente en la construcción
del acueducto ‘Independencia’.
Entrevistado Rosas en Ciudad
Obregón, por Fidel Castro, reportero del periódico hermosillense Expreso, la nota fue escondida en la
página 6 de la sección B de dicho rotativo, buscando, sin efecto, evitar el
impacto del mandarriazo, dada la trascendencia sociopolítica en la entidad del
declarante.
De convicciones definidas, dada
la estirpe de lucha, Adalberto es sobrino directo del inolvidable líder agrario
Maximiano Machi López—asesinado a las
puertas de su casa, de Coahuila 418 de la cabecera municipal de Cajeme, la
medianoche del 26 de noviembre de 1953, en crimen a 60 años impune—, y primer
candidato del partido Acción Nacional en 1985, documentalmente despojado del
triunfó.
La secretaría de Gobernación
legitimó la leyenda del Pelón Rosas,
con la revelación el 30 de abril de 2003—diez y ocho años después de polémicos
comicios gubernamentales—, del expediente 026-037-001, de la entonces Dirección
Federal de Seguridad, donde fue reconocido el fraude electoral, luego de
aprobar la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, autorizando automáticamente
la desclasificación de archivos secretos de la política nacional.
Ídem entra al record de Padrés, el
desgarriate imperante en la máxima casa de estudios de la entidad, a punto de
otra huelga totalmente dañina para los estudiantes y la sociedad en su conjunto
por la complicidad de reelegir al corrupto rector Heriberto Grijalva
Monteverde.
Hace días instruyó a la mercenaria
senadora de cortesía, la perredista Ana Gabriela Guevara, para anunciar apoyos
financieros extraordinarios para el Alma
Mater, y la medallista olímpica —en plata, jamás en oro—, no fue lejos por
la respuesta, contestando la académica doctora Blanca González, en éste tenor:
—Estimada Senadora Guevara, sobre el artículo hoy publicado en el
periódico Expreso, le comento que no
es que esté en contra de apoyar a la Unison pero primero la universidad y más
bien la autoridades deberían limpiar la casa antes de andar solicitando apoyo
financiero; esto se lo digo, ya que dentro de la institución hay una corrupción
desmedida y con comprobación en más de 8 funcionarios de primer nivel empezando
por el rector Grijalva. Es muy loable su gestión, pero, ¿de que servirá cuando
aquí dentro se tiene una corrupción donde están involucradas diversas personas.
La corrupción azul se manifiesta por doquier, y los indios guarijios
están indignados, dice el gobernador tradicional Alfredo Anaya Rodríguez, con el diputado federal panista del VII
distrito, Máximo Othón Zayas, porque desde septiembre último tienen parada en
la comunidad de Mesa Colorada—a 110 kilómetros, sierra arriba del norte de
Álamos—, una ambulancia que les donó sin batería, ni equipo adecuado para
trasladar enfermos.
Todos los sectores desvalidos están abandonados y en ostensible negación
de la división de poderes, al Congreso del Estado, el Ejecutivo le tiene
retenido 75 millones de pesos, gran parte de esos recursos, destinados a la
atención de carencias sociales.
La Suprema Corte de Justicia
dictó el fin de semana un plazo—se vence este lunes para entregar esos
dineros—, pero sabiendo como les vale….
Bueno, tampoco les hubiera ido
mejor con el derrotado candidato priísta a esa posición, el rollero Bulmaro
Andrés Pacheco Moreno, abogado con título pirata, quien ahora anda
promoviendose—usando el nombre de Liébano Sáenz Ortiz, particular del
presidente Ernesto Zedillo—, dizque para dirigir el Centro de Investigación y Estudios
Políticos en el país.
La pregunta sería,
¿todavía existe esa dependencia, después de las funciones de la Procuraduría
General de la República, absorbidas por Gobernación?
En tanto, con modestia
ejemplar—de esos funcionarios terrenales necesitamos—, desde su celular Javier
Hernández Armenta, gasto su domingo, invitando personalmente a todos los
comunicadores a la conferencia de prensa que ofrecerá a las once de la mañana de
éste lunes 8, en el salón de juntas de la secretaría de Comunicaciones y
Tranportes—el domicilio por el bulevar ‘Ignacio Pesquería’, rumbo al aeropuerto
internacional de Hermosillo—, como nuevo delegado de esa dependencia en Sonora.
Seguramente le preguntarán sobre
el desastroso estado en que dejó la carretera Internacional, sobre todo de la
capital hacia el norte, el prófugo antecesor Luis Serrato Castell.
Mientras, otro estrenado, el
titular de Desarrollo Social, Jesús Rosario Rodríguez Quiñones, se fue el fin de semana al Distrito Federal a
participar en el primer taller nacional de delegados, denominado “Coordinación
e Integración Para Mover a México”, presidido por la ministro del ramo, Rosario
Robles Berlanga.
Por otra parte, dentro de esta
feria de gratas sorpresas, no descarten el nombre de Pedro Ortega, brillante ex
rector de la precitada Unison.
Finalmente, enviamos a Mateo
González, amigo de todos, y de siempre, un abrazo de solidaridad en las horas
de dolor, por el fallecimiento de su hija Janet del Carmen, fallecida a los 40
años de edad, el pasado fin de semana en Hermosillo.
Dios nos bendiga a todos.

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