jueves, 4 de abril de 2013

HOJAS SUELTAS

Alejandro Olais

 Campanas para hincarse

        Desde 1831, cuando Sonora y Sinaloa dejaron de conjugar el enorme estado de Occidente, nunca jamás ambas entidades tuvieron como hoy tantas coincidencias, desgraciadamente negativas para los accidentales gobernadores en turno, producto de circunstancias y arbitrariedades de la docena trágica panista.
             En Sonora, Guillermo Padrés Elías resultó electo gobernador en 2009, no por la confianza expresa de la ciudadanía en un hombre sin experiencia administrativa, sino en el fenómeno de inconformidad generalizada contra el priista antecesor José Eduardo Robinson Bours Castelo, reflejado en las urnas, a escaso mes del incendio de la guardería ABC de Hermosillo, cuya conflagración cobro 49 vidas inocentes.
             En Sinaloa, el actual mandatario Mario López Valdez—conocido por el acrónimo de Malova—, hubiera barrido en 2010 como candidato del partido Revolucionario Institucional, pero al desertar del tricolor era difícil remar contra el aparato del sistema, surgiendo providencial la mano del ahora tristemente célebre presidente Felipe Calderón para togarlo virrey en cobarde vendetta tendiente a descalificar al saliente ejecutivo local Jesús Alberto Aguilar Padilla.
             Botón de muestra la rabiosa embestida de entrada de López Valdez contra funcionarios del aguilarismo—a cuyo amparo el ferretero consolidó una perspectiva estatal—, incluyendo al segundo en el equipo, Gil Rafael Oceguera Ramos, designado ésta semana delegado regional para el noroeste de México de la secretaría de Gobernación.
              Pero como no hay mal endémico, al soplar nuevos vientos con el presidente de la esperanza Enrique Peña Nieto—haciendo con apoyo popular sin precedentes la hombrada de retomar la hegemonía del legendario PRI, creador de instituciones sólidas desde el siglo anterior—, México respira de nuevo, y como el poder obnibula hay neopolíticos de la naturaleza de Padrés Elías, reacios a aceptar la realidad imperante.
              Por ejemplo el gobernante sonorense se negó ayer miércoles a enviar representante del Ejecutivo a la ceremonia de toma de posesión de Adrián Manjarrez Díaz—lo persiguió encarnizadamente hace dos años, al asumir la presidencia del PRI municipal de Cajeme, cancelándole incluso la notaría—, como representante estatal de Gobernación acto presidido en Hermosillo por Oceguera Ramos, estrenándose como delegado regional del ramo.
                Cuando seguidos de la prensa y multitud de afectos, Oceguera y Manjarrez iban de salida, apareció desaliñado jovenzuelo—ni siquiera se resuró, ni puso corbata acorde con la formalidad del caso—, diciendo iba en representación de la secretaría de gobierno, conste, no del gobernador, y en correspondencia, grillos al fin los aludidos, agradecieron cumplidamente la deferencia.
                Tampoco asistió Padrés al evento donde asumió José Rosario Rodríguez Quiñones la delegación de la secretaría de Desarrollo Social—confió la cortesía al desangelado secretario de gobierno, Roberto Romero López—, y ayer al poner en marcha Chayo la campaña enfocada a atender 188 mil coterráneos, sumidos en pobreza extrema, mandó al más decepcionante de sus funcionarios, el titular de Salud, Bernardo Campillo.
            Tácitamente, semejantes omisiones implican de parte de Padrés ostensible desprecio a las políticas de Peña—en mi pueblo dice, es como oír las campanas y no hincarse—, y para acabarla de amolar, hoy jueves resonó temprano de la ciudad de México otro obus, ahora en contra de la oficialmente celebrada cuanto mentirosa llegada del agua del acueducto ‘Independencia’ a la capital de Sonora.
             Claro, con el anuncio de tal ‘hito’ coincidió la suspensión del vital servicio de varias colonias de Hermosillo, y la clarinada en medios adictos de los impedimentos para seguir adelante, dizque porque en el sistema operador del agua citadino, hay un rezago de 300 millones de pesos—problema que viene de 3 años atrás, subrayan—, pero ni por asomo sugieren investigar a los funcionarios responsables, lo cual entraña la amenaza de nuevo aumento de tarifas.
                Apenas en la columna anterior anotamos, a la postre los habitantes de naranjilandia, contarán con la polémica ventaja hidráulica del ‘Independencia’ en su desarrollo—el problema de Padrés no es precisamente la obra en sí, sino la ilegalidad cometida en su realización, y la consecuente división de los sonorenses, entre sur, centro, y norte—, situación no revelada con exactitud a la opinión pública, por el sometimiento de la prensa.
                      Pues bien, decíamos líneas arriba, esta mañana en el altiplano, respecto a Sonora, el director general de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld, sobre el polémico acueducto, clarinó:
                     Sin entrar a debates si la obra es justa o injusta, o está bien o está mal, para eso está la autoridad judicial y seré muy respetuoso de la autoridad judicial lo que vemos es que darle sustentabilidad y como lo establecí y se lo dije al Gobernador—la pregunta sería, porque no informó Padrés de esto a los sonorenses—, y se lo digo al Diputado mi compromiso es con Sonora no con una región ni con otra, si no que tenga todo el Estado agua.
                      El pronunciamiento se dio en el marco de reunión con diputados federales con Korenfeld en el palacio de San Lázaro cuando el legislador del sur, Faustino Félix Chávez preguntó al mandamás de Conagua, si en Sonora se había hecho un trasvase del las aguas de la presa del ‘Novillo’—pertenecientes por decreto al Yaqui—, y claridoso, el funcionario espetó:  
                       —Diputado Félix, ahí le va la primera que quiere oír, todos los trasvases de este país requieren la autorización de la Comisión Nacional del Agua, donde sean y donde se establezcan y una cosa es que quién maneja la obra de toma pero el trasvase como tal requiere de una autorización del Gobierno de la República.  
                          Continuó Korenfeld, número dos, tiene que estar de conformidad con los títulos vigentes de derechos de agua para efectos de hacer los trasvases y de los anuncios que ha hecho el Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, me he enterado igual que tú por los medios, pero hasta este momento no hemos tenido ninguna solicitud de trasvase.
                           Es decir, de pilón, sobre el acueducto ‘Independencia’ el gobernador engaña a los sonorenses, con falsa información, la cual oculta a la Federación.
                           Retomando la innovación, signo de los tiempos de reordenación, de la delegación de Gobernación en ésta latitud del mapa nacional, que dicho por Oceguera —designación número uno del ministro del interior, Miguel Osorio Chong para la región noroeste que comprende los estados de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y las dos Baja Californias, y  tendrá su sede en Tijuana—, comenzarán de cero, y no les extrañe si lo primero en Hermosillo es cambiar de sede, dentro de la misma capital, un cuartucho donde  como encargado despachaba un policía, ni siquiera detective.
                        Ahí hizo haciendo sus pininos el inolvidable navojoense Nemesio Lugo Félix, asesinado el 15 de mayo de 2007 cuando llegaba a su oficina de jefe de inteligencia de la Procuraduría General de la República, frente al monumento de la Revolución.
                           La presencia de Oceguera en la ciudad capital de Sonora, causó revuelo, toda vez, aún originario de Escuinapa, Sinaloa—nació el 5 de enero de 1950—, comenzó su carrera como maestro de aula en la escuela primaria de Tesopaco, en 69, y como brillante orador a nombre de los jóvenes, le dio la bienvenida al candidato a gobernador Carlos  Armando Biebrich Torres, el 6 de enero de 1973.
                          Luego en el proselitismo del pelocano, con Rafael Ramírez Leyva—presente ayer para saludar a su viejo amigo— y Víctor Hugo Celaya, formaron trio de noveles oradores, siendo precisamente Manjarrez, el particular de Biébrich en esa etapa, y el suscrito, el enviado a giras de El Imparcial.
                       En éste reencuentro hubo romería de políticos activos y en receso, comenzando por el incansable y fructífero líder estatal de la CTM, Javier Villarreal, el precitado Chayo Rodríguez, Samuel Moreno Terán, la lideresa en funciones del PRI, Lupita Aguirre, María Inés Aragón, Adalberto Villaescusa, Carlos Ramos Bours—consuegro de Manjarrez—, Paco Vega, Abelardo Rodríguez Mendoza, y hasta el corrupto, ex alcalde de Agua Prieta, y actual aviador, digo, diputado al Congreso del Estado, Vicente Terán Uribe.
                       Conocido con el remoquete de ‘Mi’jito’, en 2011 ordenó a su ídem rata comandante policíaco Alfonso Novoa Novoa—cómplice y/o tapadera de Terán adjudicándose terrenos del ayuntamiento fronterizo utilizados en leoninos negocios inmobiliarios, incluído hotel de paso a la salida a Cananea—, confiscaron a la malagueña al autor un vehículo asignado en comodato por el Gobierno de Sinaloa.
                       Respecto al vecino establo, la designación de Oceguera fue una bomba, no solo porque ingresa a la lista de suspirantes de 2016, sino por representar la antítesis de los intereses de Malova y couch de cabecera Juan Sigifrido Millán Lizárraga, poniendo como ganador en tablero beisbolero al ex gobernador Jesús Aguilar Padilla, flamante subsecretario federal de Agricultura y Recursos Hidráulicos.
                        Si en Sonora Padrés está cerrado, en Sinaloa, López Valdez—todavía antier en gira por Angostura invocó al secretario de Sedesol del calderonato, Heriberto Félix Guerra—, no le va a la zaga.

                          Los efectos aflorarán en las próximas elecciones de 18 alcaldes y la nómina del Congreso de Sinaloa.
                          Es carrera!
                          Dios nos bendiga a todos.

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