sábado, 6 de abril de 2013

CARRUSEL


+ En Etchojoa, Carlos Rochín y su equipo lograron sacar al buey de la barranca + De la bancarrota encontrada pasaron ya al equilibrio de las finanzas + Javier Beltrán y Cota Chin se fajaron en serio; hoy el panorama es otro + Para variar: “El fajador” Baltazar Valenzuela vino y la regó feo + No sólo exhibe lenguaje de carretonero, sino también su ignorancia + En Navojoa, los panistas dan otro burdo ejemplo de incongruencia: sabotean convenio con el DIF Estatal…que dirige la esposa de Padrés + La forma es fondo: “El Pitillo” marca la raya ante el Gobernador + José Luis Germán: muy cerquita de la que manda

Por Víctor Fausto Silva D.

     NAVOJOA, Sonora, abril 06 de 2013.- “Estamos listos, y si gusta, pregúnteme si le debemos algo a los proveedores”, manifestó el tesorero municipal de Etchojoa Javier Beltrán, a un locutor de una prestigiada radio de la localidad.
Victor F. Silva
      Y siguió derecho: en Etchojoa hay finanzas sanas gracias al cuidado y vigilancia del presidente municipal Carlos Rochín”.
     Vaya que dicho anuncio dejó buen sabor de boca entre los etchojoenses, pues seguramente usted recordará que la presente administración encontró en total bancarrota y con las arcas vacías al ayuntamiento.
     Para empezar tuvo que agarrar el toro por los cuernos y hacerle frente al pago de la primera quincena de septiembre, -cosa que le correspondía a la administración que encabezó en los últimos seis meses el ingeniero Ubaldo Ibarra Lugo- y de ahí pa’l real enfrentó una serie de problemas. Uno de los más gordos era que Rochín y su equipo se toparon con una nómina totalmente obesa, con un gran número de trabajadores fantasmas peeero que cada quincena cobraban religiosamente sus sueldos.
     Llegaron a tal grado que tuvieron que despedir a más de cien trabajadores, en la mayoría de los casos echando mano de recursos propios, peeeero esto no paró aquí: luego tuvieron que enfrentar las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia para liquidar a los productores, a quienes de manera indebida les cobraron y retuvieron el 2% de sus cosechas.
      Y ahí sí, ni para dónde hacerse. Había que pagar o de lo contrario las autoridades municipales corrían el riesgo de caer en desacato y en esos casos ni con manzanilla se hubieran quitado el susto, porque hasta la cárcel podrían caer.
       Por eso decíamos al principio que la noticia dada a conocer por el tesorero municipal es como para que los etchojoenses tiren cuetes al aire, porque a como estaban las cosas parecía que a la presente administración se le pasaría el trienio sin ver la luz al final del túnel, lo que obviamente se llevaría entre las patas a la población, de por sí sumida en nefasto e histórico atraso.
      Desde luego que la recuperación económica no fue producto de la casualidad, ni mucho menos por la intervención del espíritu santo, sino que se conjugaron favorablemente varios factores.
      Primero fue la solidaridad y el aguante de los trabajadores de confianza de la presente administración ante la ruina imperante, luego fue que tanto el alcalde Carlos Rochín como su secretario del ayuntamiento, el ingeniero Fernando Cota Chin, no escatimaron tiempo ni dinero para hacerle frente a tan nebulosa situación.
     A los dos se les veía correr, uno a Hermosillo y otro al Distrito Federal a tocar puertas y bajar recursos de donde fuera necesario.
      Desde  luego, quien también resultó pieza fundamental para lograr tan pronta recuperación lo fue y sigue siendo el tesorero municipal Javier Beltrán, quien en mucho de los casos tuvo que emplearse a fondo para poner orden en las finanzas.
     Obviamente y como es natural en casos de desastre como éste, con su proceder a muchos les cayó como patada de mula, peeeero hasta la fecha le sigue cumpliendo a su amigo Carlos Rochín, pues para eso se lo trajo de la capital sonorense.
       A mi juicio, se le deben reconocer a Beltrán dos cosas elementales: su lealtad a su amigo el presidente y su entrega a la chamba, pues a pesar de que el barco parecía hundirse, Javier jamás se arrugó.
     Al contrario, llegaba a su chamba desde muy temprano y jamás le sacó la vuelta a los problemas. Siempre los enfrentó con carácter y entrega.
      Incluso al propio alcalde, al ver la situación tan precaria en que recibió la administración, en algún momento le pasó por la mente suspender servicios que le correspondía prestar a la comuna, por la agobiante falta de recursos.
      Pero como lo comentamos líneas arriba, Rochín encontró en su equipo un gran respaldo y una solidaridad que lo catapultaron para salir del grave problema.
     Qué buena noticia la que dio Javier Beltrán. Enhorabuena por los etchojoenses, que ante tantos truenos andaban con el Jesús en la boca.
      Ojalá y de paso con eso le cambie el semblante al alcalde, a quien de seguido se le veía cansado y hasta malhumorado. Y no era para menos: fue como aventarse al ruedo a torear armado de un mísero pañuelito.
                            “El fajador” sigue regándola…
      Siguiendo con la entrañable Etchojoa, el que de plano sigue desentonando en el panorama político es el autonombrado “Fajador” o como usted guste llamarle al diputado Baltazar Valenzuela Guerra.
      Resulta que en días pasadas apareció en una radio de la localidad tratando -según él- de linchar pública y políticamente a los diputados del PRI, y como todo bravucón de cantina y con un vocabulario de carretonero espetó a la audiencia:
      “Estoy encabronado con esa bola de grillos diputados del PRI, porque de seguido rompen el pleno; yo quiero debatir con un diputado”
      Nomás le faltó decir al suato que los del PRI rompen el pleno y no bajan al quórum. ¿Sabrá distinguir el diputado de marras qué significa el pleno y qué significa el quórum? Ya me lo imagino, viendo a los diputados del PRI con  marro en mano rompiendo el pleno.
      Y así quiere debatir el suato marioneta de Roberto Romero. Ya encarrerado, sólo le faltó tachar como “bola de cabrones” a los priistas, peeeero no fue muy lejos por la respuesta, pues pronto lo puso en su lugar el dirigente del tricolor en Navojoa, Jorge Luis Arellano Cruz.
      Para empezar le reviró pidiéndole que se serenara porque el vocabulario de chines y jotas que se carga no es propio de un representante popular, y luego le pidió que enviara a un taller a sus compañeros regidores porque en reciente reunión de cabildo, éstos señores trataron de romper el quórum -no el pleno- al abandonar la sala donde se discutiría y en su defecto aprobaría un convenio de colaboración entre el DIF municipal y el DIF estatal para apoyar a familias vulnerables.
       ¡¡Aaaah!!, pero como no estuvieron de acuerdo con la forma de elegir a los comisarios mejor abandonaron la sala, no sin antes darle lectura a un comunicado -que ya traían elaborado y dictado por no sé quién- y mandaron por un tubo el convenio de colaboración antes citado.
      Como verá usted, es grotescamente palpable la incongruencia en que suelen caer los señores del PAN, pues por un lado viene aquí el diputado “fajador” a quejarse porque sus  pares del PRI seguido rompen “el pleno” y no bajan “al quórum” y aquí los regidores abandonan la sesión de cabildo solo porque no les gustó el método de elección de los comisarios, tirando al cesto  de la basura un tema más importante que era el convenio de colaboración entre el municipio y una instancia del estado, dirigida ni más ni menos que por la esposa del gobernador Padrés, para más señas, emanado de su propio partido.
      Así se las gastan estos señores panistas; ya nos tienen acostumbrados a sus desbarres.
                               “El Pitillo” marca la raya
       Por cierto, este viernes visitó Navojoa el gobernador Padrés para la firma de colaboración entre el estado y la federación.
      Serán 180 millones de pesos que ambas instancias invertirán en lo que será el programa de infraestructura básica para atención de los pueblos indígenas, “Pibai 2013”.
      Fueron la directora general de la Comisión nacional para el desarrollo de los pueblos indígenas (CDI), Nubia Mayorga Delgado y el mandatario estatal quienes firmaron el documento.
      En dicho evento llamaron la atención dos cosas: una, la desenvoltura y cercanía del ex diputado local José Luis Germán Espinoza con la directora general de la CDI, a quien no se le despegó en ningún instante, y dos, algo muy inusual en estos tiempos: el alcalde Natanael Guerrero López llegó ataviado con una camisa roja, como queriendo mandar un mensaje al gobernador de que quien manda en Navojoa es él, además de que el saludo público que le dirigió “El pitillo” fue muy frio.
       En cambio, Natanael no se cansó de alabar al presidente Enrique Peña Nieto, para la gran inconformidad de los panistas presentes.
      Seguramente el alcalde también le quiso decir al gobernador Padrés lo molesto que está por el sainete que los panistas quisieron armarle a la hora de nombrar a los comisarios, saboteando incluso la reunión de cabildo que ya le comentamos arriba.
       Por eso y porque en política la forma es fondo, deducimos que “El pitillo” está marcando la raya a los panistas, para que sepan que aquí manda un priista a prueba de fuego y no como el otro, que anda nadando “de muertito” para lograr su notaría pública.
     Sin rubor alguno, José Abraham Mendívil López  les ha dejado la cancha libre a los panistas.
      ¡Qué horror y qué vergüenza de diputado para las huestes de su partido!   
Hasta la próxima, si el gran arquitecto del universo me lo permite.                    

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