jueves, 21 de marzo de 2013

HOJAS SUELTAS

El día que la ganó Chayo

Por Alejandro Olais
Alejandro Olais

       HERMOSILLO, Sonora, marzo 21 de 2013.- Con la toma de posesión este jueves 20 de José Rosario Rodríguez Quiñones, nuevo delegado de la secretaría de Desarrollo Social en Sonora—sin etiquetas, ni ismos, la decisión directa del presidente Enrique Peña Nieto—, comenzarán a desgranarse los nombramientos de representantes de las dependencias federales en ésta entidad federativa.
        Merced a trabajo de resultados—con énfasis en el triunfo del abanderado del partido Revolucionario Institucional, Peña Nieto, en éstas latitudes, en la elección presidencial de 2012, pese a los obstáculos del gobernador panista Guillermo Padrés Elías—, Chayo ganó a pulso desde la dirigencia del PRI, el puesto detentado doce años por el veterano pitufo Gustavo de Unanue Galla.
       Rodríguez transitó por la dirigencia tricolor en etapa convulsa, recordando el mitin del 2 de junio de Peña en Ciudad Obregón, cuya víspera arribó de incógnito el candidato de Atlacomulco a la perla del Yaqui, y constató de primera mano los afanes de Padrés para echarle a perder la fiesta.
        Los pasajeros de camiones de distintos confines del estado, eran bajados de las unidades y revisados como delincuentes en las inmediaciones de la antigua Cajeme, y todavía la dirección de comunicación social—a cargo de Jorge Morales Borbón—, hizo circular en prensa y radio, a la fecha sometidos con migajas, un boletín anunciando la suspensión de la gira.
          El comité ejecutivo nacional del PRI, debió aclarar, nuestro candidato estará en tiempo y forma en la fecha convenida, 2 de junio, aunque ya estaba ahí, enterándose a detalle de la situación prevaleciente en Sonora, destacando la duradera división entre el gobierno y agricultores del sur, a raíz del pleito por el agua de la presa ‘El Novillo’.
          De ahí la trascendencia del discurso de Peña Nieto, precisando, palabras más, conceptos menos, el compromiso encementar primero los canales de la presa del Oviachic—oficialmente bautizada ‘Álvaro Obregón’—,  segundo, reparar la red de distribución de agua en Hermosillo, construir un acuaférico en la capital, y después, consecuencia lógica, complementar el acueducto ‘Independencia’.
         Todavía Padrés—a través del secretario de gobierno, Roberto Morales—, armó grupo de choque denominado Yo soy #132, a cuyos integrantes los chavos priístas regresaron con idénticos métodos antes de llegar al estadio ‘Tomás Oroz Gaytán’, celebrándose con éxito el evento donde mínimo 30 mil almas vitorearon al hoy presidente de México.
        En esa jornada, fue clave la participación Abelardo Rodríguez Mendoza—resolvió incluso con avión rentado, el traslado del pool de periodistas asignados a la campaña de Hermosillo a Cajeme, inexplicablemente enviados del altiplano al aeropuerto naranjero, y no al de Obregón—, en coordinación con el en ese momento jefe de prensa del proselitismo peñista, David López Gutiérrez, de quien en Sonora el ingeniero fue el enlace, sin mayores aspavientos.
       E indudablemente, en esa jornada de incontables héroes anónimos, cuyo saldo se reflejó holgado en los comicios de julio siguiente, Chayo Rodríguez ganó el derecho a la legítima oportunidad endilgada ahora.
         Resta aguardar el resto de las delegaciones federales, larga y angustiosamente esperadas.
          En tratándose de 63 opciones—asignada la de Procuraduría Federal del Consumidor a un panista chihuahuense, no precisamente gente de Padrés, sino de Manuel Espino, tiempo ha alineado en la nueva corriente plural—, por definir, su asignación igual esclarecerá peso de grupos en pugna.
         Una de las más codiciadas es la del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos
         Peores serán las implicaciones; por ejemplo, si a Chayo Rodríguez, lo sustituye al mando del PRI el vaquero Alfonso Elías Serrano, ni discutir la mano de Manlio Fabio Beltrones Rivera—al margen de la implicación de dividir peligrosamente  el partido—, o si Epifanio ‘Panito’ Morales, alcanza una, el padrino es Ricardo Mazón Lizárraga, altamente comprometido con Padrés.
     Habrá sorpresas—botón de muestra el guaymense Jesús Roberto Valenzuela—, pues la lista de suspirantes es enorme, moviéndose el ex delegado de la Procuraduría General de la República en Sonora, Jalisco (le tocó atender el crimen del Ccardenal Jesús José Posadas Ocampo), y Aguascalientes de Gastón Galindo López la semana anterior en el Distrito Federal, con encumbrado primo hermano.
          Hablamos del diputado Heriberto Manuel Galindo Quiñones, coordinador de la diputación sinaloense en San Lázaro—y perfilado a la sucesión de la tierra de los once ríos—, quien, dicho sea de paso, hoy 20 de marzo, recibió alud de parabienes por su cumpleaño.
         Otro cumpleañero, pero sonorense, el profesor José Guadalupe Montaño Villalobos.
          A propósito de Sinaloa, siguen los ajustes de grupos en la transformación del PRI, y José Carlos Loaiza Aguirre—consuegro del panista secretario de finanzas de Sonora, Carlos Villalobos Organista, y cuadro del ex gobernador Jesús Alberto Aguilar Padilla, veterano en estas lides, como presidente de la Comisión Estatal de Procesos Internos del mencionado instituto político, en lugar de Rosa Elena Millán Bueno.
                  Simultáneamente, en mexicalpan de las tunas, el legislador federal Sergio Torres Félix, pidió licencia en la Cámara de Diputados, para buscar la candidatura priísta a alcalde de Culiacán.
                   En el mundo de los intelectuales también hay fisuras, y en virtud de la convocatoria para sesionar mañana viernes el Colegio de Sinaloa—regenteado por Horacio Labastida Ochoa, quien lo dirige desde el DF—, en Mazatlán, uno de sus consejeros, José Gaxiola López, denunció:
                     —Sigo sin recibir las actas de consejo desde septiembre del año pasado, ni una relación mínima de los acuerdos tomados y sus documentos de soporte.

                       No conozco las restricciones presupuestales para que los miembros colegiados realicemos nuestras tareas en el Estado, ni sí en ello acordaron; a) eliminar el salario del presidente, las primas y aguinaldo que recibe, para comprar los boletos de avión de los colegiados, b) eliminar los gastos incurridos en los premios de la editorial Siglo XXI, c? eliminar los gastos de eventos grupales; coloquios, congresos, donde no participen al menos tres colegiados, d? eliminar los gastos en los que se incurre por recibir conferencistas, e) eliminar la gratuitidad de las cátedras.

                        ¿Porque vamos a elegir nuevo presidente sino hemos recibido el informe del actual?

                        Sigo sosteniendo que la elección del nuevo presidente debe realizarse en el domicilio legal de El Colegio, en Culiacán.

MADRAZO LA PERDIÓ EN SINALOA
                         En otro tema,  en la ciudad de México, el martes 19 falleció Víctor Barrantes Maldonado, quien fuera presidente de la Federación de Propietarios Rurales del Estado de Sinaloa, diputado local y subsecretario de Readaptación Social, esperándose sus cenizas éste día en Culiacán.
                       Su padre, Alejandro Barrantes Gallardo, fue en 1965  protagonista en el célebre enfrentamiento entre el entonces gobernador  Leopoldo Sánchez Célis y  el líder nacional del PRI, Carlos Alberto Madrazo, lo cual le costó al tabasqueño su renuncia al por aquellos épocas invencible, y 4 años después la muerte en sospechoso accidente de aviación, llegando a Monterrey, en junio del 69.
                       Madrazo Becerra buscaba democratizar el PRI, comenzando por las elecciones a las alcaldías del país, surgiendo Barrantes de la secretaría de gobierno,  como candidato de Sánchez Céliz para Culiacán, en contra de Ernesto Higuera López, apoyado por Enrique Peña Bátiz, y su movimiento político del ‘Francisco I Madero’, llevando como himno de batalla la pieza musical El gallo de Oro.

                El 19 de septiembre se realizan elecciones internas para nominar can­didatos del PRI a presidentes municipales y regidores de los ayunta­mientos en Sinaloa, sacando Madrazo saca de la lista de aspirantes al general Roberto Cruz —jefe de la policía de la ciudad de México, difamado dizque por haber fusilado al sacerdote Miguel Agustín Pro, lo cual, nos consta documentalmente, es absolutamente falso—, descartándolo, a la vieja usanza,  por motivos de salud.
               
               El comité ejecu­tivo nacional del PRI declara válidas las elecciones—internas, repetimos—,  verificadas en los municipios de Ahome, Angostura, Badiraguato, Cosalá, Concordia, Choix, El Fuer­te, Elota, Escuinapa, Guasave, Mazatlán, Mocorito, Salvador Alvara­do, San Ignacio y Sinaloa de Leyva, excepción hecha  de Culiacán, donde surge el problema, debido a los resulta­dos.

             Barrantes Gallardo e Higuera López, obtuvieron, el primero 19 340 votos y el segundo 15 208, intercambiando los involucrados acusaciones y denunciando diversas irregularidades en las casillas instaladas “maliciosamente”, suplantación de las personas encargadas de conducir la elección, coacción y amenazas sobre los delegados para impedirles participar en el ejercicio cívico, “acarreo”, secuestro y violación de las ánforas antes y después de la jornada.
    
               Cuestionada la validez de 12 mil de los 34 mil votos emitidos, o sea 35 por ciento, el CEN del PRI investigó y encontró—versión oficial— que ambos can­didatos recurrieron a procedimientos violatorios de los términos de la convocatoria, y resolvió anular las elecciones internas y convocar a unas nuevas, a celebrarse el 17 de octubre, prohibiendo participar a Barrantes e Higuera.

                También en el mu­nicipio de Rosario, comprobó graves irregu­laridades, acordando la nulidad y convocando a nuevas elecciones.

                Sin embargo, con el tiempo en contra, a unos cuantos días del registro, la preparación de la elección y comicios locales mismos,  los márgenes de maniobra quedaban reducidos.

           En su edición del 13 de octubre de 1965, el periódico El Universal cabeceó, en Culiacán y en Rosario el PRI no tiene candidato, más ajustándose de cordón de zapato al calendario, en la tomatera capital la institucional trans­currió el domingo 7 de noviembre en medio de una tormenta, con Alejandro Barrantes “independiente” al margen del PRI, y Alberto Zazueta Duar­te postulado por el partido Francisco I. Madero.

              Previamente, durante la sesión de la llamada comisión de vigilancia electoral del 1 de noviembre, bajo la presidencia del gobernador Sánchez Celis, bajo evidente consigna  Salvador de Gortari lanzó andanada de críticas a Madrazo, hacién­dolo responsable de la anómala situación existente en Sinaloa.

               De Gortari, abogado, acusó al dirigente nacional del PRI de formar en Culiacán su propio partido político, el ‘Francisco I. Madero’, con el fin de lograr la victoria de Zazueta.

              Anotamos antes, los “maderistas” tuvieron como jefe a Enrique Peña Bátiz, “delincuente y persona indeseable en Sinaloa”, según expresión del gobernador, quien habría recibido instrucciones de Madrazo de propiciar un clima de violencia en la capital del estado.
      
               Total, Sán­chez Celis, en papel de juez y parte, ­se salió con la suya, decretando literalmente el triunfo de Barrantes Gallardo, como presidente municipal de Culiacán, mien­tras en Rosario, Aureliano Pimentel, disidente del PRI, llegó a la alcaldía, en ídem polémica imposición.

             Madrazo perdió coloquialmente por default, y diez días después tras una reunión con el presidente Gustavo Díaz Ordaz, presenta su renuncia al liderato del Revolucionario Institucional.

              Retomando tópicos de actualidad, utilizando amable conducto—por razones de discreción política omitimos el nombre—,respecto la columna anterior, llega pertinente aclaración:
      
              —Jorge Hank Rohn no estuvo presente en la ‘última cena’ de Elba Esther Gordillo Morales en su residencia de Coronado, suburbio de San Diego, California, simplemente porque no tiene visa, habida cuenta los gringos lo declararon en años recientes, persona non grata.
                 ¿Por eso no sería en Baja California el candidato del PRI al Gobierno del Estado, en lugar de su otrora secretario Fernando Castro Trenti?
                   Finalmente, mil gracias a Juan Guillermo Wahnnatha Cota, por su gentil telefonema, regocijándonos a la vez por la recuperación del as del lente, Alejandro Mena Ortega.
                  Dios nos bendiga a todos.

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