30 KILOMETROS POR HORA
+ Iniciativa Ciudadana europea para zonas
urbanas residenciales +-Incluye los Centros históricos +Resultado: ciudades menos peligrosas
Por David Colmenares Páramo
Hoy termina 2012 y mañana comienza 2013,
renace la esperanza de los buenos deseos y de los triunfos, la salud y la
familia. Por eso hoy comento un tema de vida, que a muchas familias les podría
haber evitado el dolor de perder a un ser querido a causa de un accidente o de
una imprudencia derivada del exceso de velocidad en las ciudades. Es el caso de
mi familia: hace ya 14 años y medio que mi papá como muchos miles de ciudadanos
más, murió atropellado por un autobús en la Ciudad de Oaxaca, robándole años de
vida y a nosotros a sufrir su presencia en nuestras vidas. Por cierto en esa
ciudad los crímenes de los urbanos son inmensos y la mayoría impunes.
Estos días encontré una noticia en El
País, que me llevó a buscar en Internet antecedentes, respecto de una Propuesta
para reducir la velocidad en las ciudades europeas, por lo menos en las zonas
residenciales y céntricas, a 30 kms. por hora, como una medida para reducir los
accidentes y las terribles imprudencias de los conductores, y en su caso,
incrementar sustancialmente las probabilidades de vida en esos percances. En
algunas ciudades europeas ya se aplica, así como cerrar totalmente el centro
histórico a la circulación de vehículos, haciéndolos peatonales. Un buen
ejemplo lo encontramos en Pontevedra, municipio de Galicia, en España, donde se
aplican políticas para la seguridad del peatón, dando como resultado que en
cuatro años no ha habido un solo deceso por atropellamiento. Málaga y Valencia
la aplican en el centro histórico y París en algunas zonas urbanas
residenciales, que tienden a ser más. En 34 ciudades inglesas existe ya la
norma.
Hace tres meses se presentó una propuesta
de la organización, Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), 30 km/h. Por unas
calles habitables, para que en todas las zonas urbanas residenciales de Europa
la velocidad máxima sea la mencionada. Si logran recolectar un millón de firmas
provenientes de por lo menos siete ciudades, la Comisión Europea la podría
hacer norma para todos los países comunitarios. La Iniciativa se encuentra en
la página de Internet de la organización, cuya existencia ya es, por cierto,
una excelente iniciativa ciudadana. Encontraremos ahí muchas propuestas
ciudadanas más.
La realidad es que dos tercios de los
accidentes mortales que suceden en los centros urbanos, son provocados por los
vehículos de motor. Al respecto dice Patricia Blanco en El País que “dos
tercios de los siniestros de tráfico mortales en Europa, alrededor de 20.000,
ocurren en calles urbanas y el 48% de las víctimas son peatones y ciclistas”.
Señala también que“reduciendo la velocidad
máxima en toda la urbe a 30 kilómetros por hora. En un arrollamiento provocado
por un vehículo que circula a esta velocidad, el peatón tiene un 95% de
posibilidades de sobrevivir. Si es a 50 por hora, sus opciones de vida se
reducen a un 55%. Por encima de 70, las estadísticas apuntan inevitablemente
hacia la muerte.”
Desafortunadamente la modernidad se ha
hecho para los coches, no para la gente, aun en ciudades como la de México,
donde se han construido circuitos para los ciclistas, no se han puesto límites
a la velocidad en las vías no rápidas, siguen circulando los autobuses en zonas
que deberían ser peatonales. Por cierto ya me tocó ver hace poco el
atropellamiento de un ciclista, en una vuelta en la colonia Juárez.
En el resto de las ciudades mexicanas
sucede lo mismo, agravado en algunas pequeñas y con un Centro Histórico
importante como Oaxaca, donde la situación es extrema y la circulación en el CH
es verdaderamente complicada. Los ciudadanos deberían estar concientes de ello.
Con la Iniciativa de los 30 y topes de
velocidad al resto de las áreas urbanas, las ciudades serían menos peligrosas,
con el plus de una reducción de la contaminación, que en las ciudades es
provocada fundamentalmente por los vehículos automotores.
La lección sería aprender de estas
iniciativas, claro no es sencillo, pero sería importante adoptarla por lo menos
en los Centros Históricos y en las zonas residenciales y diseñar programas que
incentiven el uso de bicicletas, pero claro con medidas extremas de seguridad.
Feliz Año Nuevo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario