lunes, 21 de enero de 2013

EL PARTIDO SINALOENSE Y CONCERTACIÓN MEXICANA QUIEREN TRANSFORMAR A MÉXICO

Por encima de ideologías está nuestro patriotismo y

compromiso con el pueblo: Espino; Cuén está seguro
que el PAS tomará decisiones en beneficio de Sinaloa
El Partido Sinaloense tiene respaldo
total de Concertación Mexicana. En
la gráfica M. Espino y Melesio Cuen
 


      Culiacán, Sinaloa a 21 de enero de 2013.- El Partido Sinaloense (PAS) contará con el respaldo total de Concertación Mexicana (CM), en su primer reto electoral en el estado, porque existe un acuerdo de sumar voluntades, no solamente en el fortalecimiento de ambos institutos políticos, sino en el proceso crucial e histórico que han emprendido para la transformación política, social y económica de México y de Sinaloa, con principios patrióticos y en defensa ante todo de los intereses del pueblo.
     Manuel de Jesús Espino Barrientos, ex presidente nacional del PAN y fundador de Concertación Mexicana (CM), afirmó en rueda de prensa, acompañado por el presidente y líder estatal del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuen Ojeda, que en la construcción de este nuevo partido político nacional se han sumado varios partidos locales, entre ellos el PAS, por lo que anticipó que vendrá con frecuencia a Sinaloa para duplicar fuerza con los candidatos del PAS y apuntalar, de esa manera, la construcción de Concertación Mexicana, puesto que a ambas organizaciones políticas los une su espíritu democrático y humanista.
     Explicó a los medios de comunicación que los partidos locales pueden ser parte de los partidos nacionales sin dejar su nombre, organización, estatutos, identidad y propósitos locales como en el caso del PAS, que ya tiene registro y forma parte de Concertación Mexicana (CM), al coincidir en los principios fundamentales que los unen por un gran proyecto nacional.
     Por su parte, el Maestro Héctor Melesio Cuén Ojeda, presidente y fundador del PAS en Sinaloa,vaticinó que para el Partido Sinaloense (PAS) será estratégico el resultado que alcanzará en las elecciones locales del 7 de julio, que asegura será exitoso, porque esto le permitirá tener la plataforma para trabajar en posiciones de toma de decisiones por el pueblo de Sinaloa y adelantó que apoyará a Concertación Mexicana (CM) para que realice el número de asambleas que exige la ley para alcanzar su registro.

     De tal manera que, cumpliendo con estos y otros requisitos, el registro de Concertación Mexicana (CM) procederá y será oficializado por el Instituto Federal Electoral (IFE) en agosto de 2014, con lo que tendrá acceso al financiamiento público, tiempos en medios electrónicos e incluso podrá participar en los comicios federales de 2015. “Nosotros organizaremos ocho asambleas distritales en Sinaloa los días 2, 3 y 9 de marzo de 2013, donde nos pide el IFE la asistencia mínima de 300 personas, número que sin duda rebasaremos, porque estamos trabajando para que asistan más ciudadanos”, aseguró Cuén.

     Manuel Espino y Héctor Melesio Cuén coincidieron al comentar que la política en México sufre una severa crisis por la falta de credibilidad producto de gobiernos ineficientes, corruptos y demagógicos, por lo que los nuevos partidos políticos, como CM y el PAS, son opciones legítimas para que los pueblos, de manera libre e independiente, puedan decidir por un mejor destino, por el bienestar de sus familias y de la patria mexicana.

     Las coincidencias fundamentales, expresaron, de CM y el PAS, son la defensa de los intereses del pueblo y la libertad de pensamiento, enfatizando que por encima de cualquier ideología trabajarán con proyectos y personas que tengan la solvencia moral y la capacidad para que los objetivos se puedan cristalizar.

      Más adelante, Manuel Espino dijo, al referirse a su cuarto y más reciente libro de su autoría “El poder del águila. De la lucha por la silla presidencial a la concertación mexicana”, editado por Miguel Porrúa, que se trata de un análisis de la evolución política de México desde la Independencia hasta el pasado 1 de julio de 2012, en que el PAN pasa de ser gobierno y tener la primera posición, a ser la tercera fuerza política del país, perdiendo la Presidencia de México.

     Sostuvo que, a partir del nuevo periodo constitucional que encabeza Enrique Peña Nieto, su obra también hace una proyección de lo que ocurrirá con la política, los políticos y partidos, por lo menos en los siguientes tres años, donde propuestas políticas modernas y frescas como CM y el PAS jugarán un papel histórico y coyuntural.

     Con un tono directo y sin cortapisas, el político originario de Durango, al ser cuestionado por los periodistas, sostuvo que la autocrítica llegó demasiado tarde al Partido Acción Nacional (PAN), cuya debacle se debió a la torpeza política que les impidió ver en su momento, cuando se estaban presentando los problemas, la corrupción y autoritarismo de los dirigentes y gobernantes emanados del PAN. “Hace cuatro años –comentó- muchos advertimos al PAN que si se seguía practicando lo que en el pasado le recriminamos al PRI, adoptando prácticas de corrupción, prepotencia, dedazo y antidemocracia, seguramente le pasaría lo que ya le pasó. Dijeron que no era cierto, que no había nada de qué preocuparse”.
Reclamé –afirmó- que algunas candidaturas a gobernadores se hicieran en lo oscurito y se definieran en Los Pinos y por esas denuncias a mi me acusaron de exceso de libertad de expresión y me expulsaron del partido.
El PAN, lamentó, no fue capaz de reconocer los errores que estaban sucediendo y ahora siguen por el camino de la derrota con reglas nuevas al culpar equivocadamente a los estatutos y cambiarlos. “Con estatutos buenos o malos en el pasado ganamos, no es un problema de normas sino de comportamiento e incongruencia”, dijo.
Manuel Espino recordó que el PAN siempre sostuvo que un partido que gana una elección no debe gobernar sino ser factor de equilibrio del gobernante y los dirigentes del partido gobernante interlocutores del poder no subordinados, sin embargo el PAN se arrodilló frente al poder, se subordinó frente al Presidente y se sometieron al capricho de Felipe Calderón, al asegurar que en Sinaloa está pasando lo mismo, pues afirma que no tiene duda que el PAN no tiene voz propia ni autoridad política.

     Dijo que el PAN, durante 70 años de vida, nunca fue partido de masas sino escuela de ciudadanos que afiliaba a líderes sociales y que así fue hasta que dejó la dirigencia con 800 mil militantes. Después de 2006 –expresó- se quiso masificar al partido y se instalaron módulos en la calle provocando el arribismo y las ambiciones, afiliándose mucha gente porque era el partido en el poder, por lo que cuando los ciudadanos le dieron la espalda al PAN en las urnas, sus militantes también le dieron la espalda.

     Luego aclaró sobre las metáforas empleadas en su libro que la Banda Presidencial, el lienzo y los colores patrios, el águila como escudo nacional, ni el Poder que representan son factores de corrupción. Se corrompe, explicó, el incongruente que la porta cuando se descarrila y acaba en la corrupción y en la criminalidad, como sucedió con Felipe Calderón Hinojosa que llevó a México a la debacle en muchos sentidos y traicionó sus principios. “La Banda Presidencial no tiene la culpa. Simplemente le quedó grande”, dijo.

     “El Poder no corrompe –subrayó-, es absurdo afirmar eso. Es como decir que el tequila emborracha, se emborracha el atarantado que no sabe tomar ni controlar sus impulsos, se corrompe el incongruente, no quien es firme en sus convicciones y principios. Los principios son teoría y referentes éticos, no actúan sino orientan en la política y Felipe Calderón perdió la brújula al dejar de seguir el referente ético de sus principios”.

     Sostuvo que su apoyo a Enrique Peña Nieto se debió a que fue el único candidato presidencial que tuvo la cortesía de escuchar y aceptó comprometerse con la propuesta ciudadana que le fue presentada por Concertación Mexicana para una nueva forma de gobernar, y que también se le hizo llegar a Vázquez Mota, Quadri y López Obrador sin obtener respuesta alguna, pero aclaró que su apoyo es condicionado siempre y cuando sea en beneficio de los mexicanos.

     Precisó que Concertación Mexicana (CM) no quiere ser un partido de gobierno ni oposición, ni que estorbe ni se someta al que gobierna, sino de cooperación institucional, no un partido que estorbe ni que se someta al que gobierna y que por tal motivo su opinión sobre el Pacto por México es favorable, porque los partidos deben unirse, aunque piensen distinto, en las coincidencias que permitan resolver los problemas nacionales y deben mantener esa unión de voluntades en ese proyecto aunque vengan las escaramuzas electorales.

     Sobre la reaparición del Subcomandante Marcos sostuvo textualmente: “Marcos es un chantajista, no creo en los encapuchados, no creo en los que no dan la cara para hacer tarea social ni política. Es un oportunista que reaparece a ver que le cae ahora que comienza un nuevo gobierno”.

     Finalmente, durante las entrevistas que ofreció a diversos medios de comunicación escritos y electrónicos, Manuel Espino subrayó que el PAS y Concertación Mexicana, son dos organizaciones políticas unidas en un proyecto claro en beneficio del pueblo y sin compromisos con el Poder: “El pueblo de México y Sinaloa son nuestro principal compromiso”, concluyó.

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