Jesús Alberto Cano Vélez (*)
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| Jesús Alberto Cano Velez |
MÉXICO, D.F., enero 07 de 2012.- Iniciamos el año 2013 con amenazas de grave contagio económico proveniente
de dos fuentes del exterior. Por una parte, la recesión europea —ya declarada—
y, por la otra, la amenaza latente de una muy grave crisis en Estados Unidos
por su falta de concretar acuerdos políticos en sus finanzas públicas.
Los demócratas en el gobierno y los republicanos en la Cámara baja de su
Congreso discrepaban sobre cómo resolver su inmensa deuda pública proveniente
de financiar los déficits gubernamentales de los últimos años.
La semana pasada fuimos testigos de importantes decisiones de esas mismas
instancias estadunidenses para evitar el “precipicio fiscal” que los amenazaba…
pero quedaron algunos hilos sueltos relacionados con el tiempo que se dieron
para tomar medidas subsecuentes antes de marzo.
En el mejor de los casos podríamos esperar que esos tiempos se cumplan,
pero el acuerdo dejó fuera algunos impuestos y gastos menores que si bien
evitarían el temido “precipicio”, de todas formas impactarían a su economía con
ligeros efectos deflacionarios que bajarían su PIB esperado al equivalente de
un punto porcentual durante 2013.
Para México nos implicaría un efecto que, sumado al de la recesión europea,
podría reducir un poco nuestro ritmo esperado de crecimiento.
Por su parte, las intenciones declaradas de nuestras autoridades económicas
han enfatizado la necesidad de fortalecer el mercado interno, precisamente para
poder estar en condición de ganar en autonomía, nuestro sector externo, y de
compensar los efectos negativos que de ahí puedan llegar.
También están en proceso de activarse una serie de medidas del gasto social
presupuestado para 2013, que ayudarán no sólo a resolver compromisos sociales
acumulados del pasado, sino también a generar inversiones con efectos
importantes para la creación de empleos y para la actividad económica.
Las perspectivas para la banca mexicana son positivas, ya que se tiene
previsto reportar más utilidades y otorgar más créditos en 2013, igual que
fortalecer su capital, de acuerdo con los lineamientos incluidos en Basilea
III, vigente desde el primer día del año en curso. La Asociación de Bancos de
México (ABM) estimó que este año será positivo para ese sector y anticipó que
el crecimiento en préstamos será de 15%.
Además, el gobierno destinó en el presupuesto de la Federación mayores
recursos a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) para tecnología e
investigación y así fortalecer la integración de México en la economía mundial.
Éstas podrán generar 80 mil empleos formales en el país, según la Secretaría de
Economía.
El Fondo Emprendedor, el Fondo para impulsar la innovación, el Programa
para Desarrollo de las Industrias de Alta Tecnología y el Programa para
Impulsar la Competitividad cuentan también con asignaciones de recursos para
financiar sus proyectos.
Por su parte el sector vivienda fortalecerá su atención para reducir el
rezago habitacional que existe en México a través de las acciones y
financiamiento del Infonavit, Fovissste y la Sociedad Hipotecaria Federal,
banca de desarrollo que financia a entidades públicas, privadas y
multilaterales que producen viviendas, desarrollos urbanos integrales
sustentables, mejoramiento de viviendas y autoproducción con diversos esquemas de
financiamiento.
Presidente Nacional del Colegio
Nacional de Economistas*
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