sábado, 1 de diciembre de 2012

CARRUSEL

Por:Víctor Fausto Silva Durán

+ El General Foullon Van Lissum honra su palabra: ojalá sus órdenes permeen entre sus subalternos + El Congreso le echa la mano al “Chavalo” Díaz y hace bien, porque está fajándose en serio + Una lástima: la Unión de Ejidos López Portillo, víctima de vivales y coyotes + Jorge Márquez, pegadito a la “línea” de Natanael + Martín Ruy Sánchez rinde buenas cuentas a Padrés
Victor F. Silva

     En nota parte, estimado lector, se enterará usted de lo que espero sea el epílogo del ilegal y violento cateo registrado en mi domicilio particular la madrugada del pasado 2 de noviembre.
    La secuencia también la conoce: presenté denuncia ante las instancias correspondientes, entre ellas la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, de donde luego atrajo el caso su similar a nivel nacional a través del área encargada de investigar agresiones a periodistas, y manifesté vía desplegado –en la anterior edición- mi enérgica protesta por el atropello.
    Expresé en él mi convicción de que las autoridades hacen bien en buscar a los criminales, pero no en embestir contra quienes nada debemos en esos sainetes y no tenemos por qué sufrir atropellos de ese calibre.
    Entre los destinatarios del documento incluí al Comandante de la Cuarta Zona Militar, General André George Foullon Van Lissum, por la fundada sospecha -sustentada en el testimonio de fuente fidedigna y confiable- de que los autores del allanamiento fueron elementos militares. Le expresé que estaba –y estoy- a su disposición para aclarar cualquier mal entendido y que para entrar a mi casa les bastaba con tocar la puerta, no tumbármela a patadas como se hizo esa madrugada.
    Días después, Foullon Van Lissum declaró en Hermosillo que había recibido quejas de atropellos cometidos por fuerzas castrenses contra inocentes, so pretexto del combate al narcotráfico, y ofreció contactar a los afectados.
    En lo personal consideré que mi caso encajaba en eso. Y creo que no me equivoqué, pues esta semana recibí en mi domicilio una visita, a la par de inesperada e inusual, cortés y educada: la del Teniente Coronel y Segundo Comandante del 60 Batallón de Infantería con sede en Esperanza, Antonio Franco Pompa.
    Del encuentro queda constancia en la página 3 de esta edición. No agregaría más, salvo reiterar mi esperanza de que la cordial plática sostenida con Franco Pompa signifique el cerrojazo de un episodio que mancharía la imagen de una institución por la cual profeso especial respeto y admiración. Los reafirmo cada vez que veo a sus elementos jugándose la vida para proteger la de otros, ahora en la guerra sin pies ni cabeza en la cual los metió Felipe Calderón (gracias a Dios ya se fue), o en la noble aplicación del Plan DNIII salvando a víctimas de desastres naturales.
    Al General Foullon Van Lissum le reconozco el cumplimiento de su palabra. La palabra en un hombre de honor vale oro y creo que usted la honra. Ojalá, señor Comandante, sus órdenes de atender a las víctimas de operativos de ese tipo –quiero pensar que mal orientados y peor ejecutados, sin intención programada- permee entre sus subalternos para que atiendan a todas las víctimas como me atendió a mí su enviado: con diligencia, con educación.
     Lo cortés no quita lo valiente.
     Es cuanto, señor General.

Tanque de oxígeno para “El chavalo”
    El que acaba de recibir un tanque de oxígeno es Ramón“El chavalo” Díaz Nieblas, alcalde de Huatabampo, pues el pasado jueves, el Congreso del Estado le autorizó la contratación de créditos que le permitirán reestructurar la deuda del ayuntamiento y hacer frente a compromisos pactados para sacar adelante el paquete que se echó a cuestas, de responder a las múltiples necesidades de sus gobernados.
     En justicia, apenas hicieron bien los señores diputados en tenderle la mano a un alcalde que a pesar de la ruina que aqueja a todos los ayuntamientos en el arranque de un trienio, no se tiró al llanto o al lamento: el hombre no ha parado enfrentando y solucionando problemas –en la medida que lo permiten las estrecheces económicas- de quienes esperan respuestas, no justificaciones.
     “El chavalo” llegó con bastante cuerda y parece que se acelera más conforme enfrenta más retos, con una dinámica que está jalando a los ciudadanos en la solución de sus propios problemas.
    Vaya: hasta la escoba ha agarrado para limpiar la ciudad, poniendo la muestra de que sacar adelante a Huatabampo no es tarea únicamente de la autoridad, sino de los propios habitantes cuando se trata de hacer lo que les toca.
    Es que tampoco es cuestión de nomás sentarse y exigir: hay que entrarle de perdida con la escoba barriendo el frente de cada casa.
     Lo que está probando “El chavalo” es lo cierto del dicho aquél: si bien el discurso convence, el ejemplo arrastra. Y él está consiguiéndolo.

La Unión de Ejidos, víctima de coyotes
     Triste, el panorama por rumbos de la otrora orgullosa y ejemplar Unión de Ejidos José López Portillo por el abandono en que se encuentra.
    Ya lo habían vaticinado los que conocen de esos menesteres, que una vez de que dicha Unión pasara a manos de los mismos ejidatarios su destino estaba enfilado hacia su desaparición.
     Quién hubiera pensado que dicha Unión -integrada por 8 ejidos que en sus mejores tiempos fueron ejemplo no sólo del sur de Sonora sino de toda la república- pasaría por un declive así, por la tozudez, las intrigas palaciegas, las ambiciones personales y la avaricia de otros.
    La Unión terminó pasando a manos de vivales de la talla de Héctor Espinoza, Ramon Olivarría, Joel Ozuna y Enrique Ibarra, para rematar a una empresa social y rural que duró operando cerca de cuarenta años y dando créditos a cerca de 400 productores.
     En reciprocidad, éstos entregaban sus cosechas en los almacenes de dicha Unión y con el pago de la misma renta se veían beneficiados económicamente los integrantes de los 8 ejidos.
     Por estas fechas nunca les faltaban los recursos y las buenas despensas que les garantizaban a sus familias pasar una buena navidad, o el siempre oportuno respaldo cuando enfrentaban la pérdida de algún familiar y había gastos que solventar.
    El apoyo nunca les hizo falta, peeeeeeeero pudieron más las mentiras, las ambiciones y las falsas promesas de líderes vivales que se valieron de la buena fe de los ejidatarios para quitarle el control de dicha Unión a Ramón Valdez Morales, el hombre que a base de talacha, inteligencia y capacidad de gestión logró que en su momento los bancos se pelearan por otorgar créditos con bajas tasas de interés a la López Portillo, conocedores de su solidez y solvencia.
     Finalmente, los mismos que prometieron de más, ni sus propias cosechas entregaron a la Unión, desconfiando de ellos mismos a tal grado de que ahora enfrentan demandas millonarias de los trabajadores despedidos desde los tiempos en que la gerencia estaba a cargo de Ramón Valdez.
     A ellos se sumaron también los empleados de la actual administración a cargo de Ramón Olivarría como presidente, de Enrique Ibarra como Secretario y como Tesorero -sin tesoro alguno- el ingeniero Rodrigo Miranda Anduro.
     En esa cadena de desatinos no puede dejarse de lado al gerente general, el contador Joel Ozuna, sobre quien pesan señalamientos de que ha sido autor de las quiebras de varias empresas, como fue el caso de Moposa y otras enclavadas en los ejidos del sur.
     Qué lamentable que en estos tiempos tan difíciles el gobierno -llámese estatal o federal- permita el cierre de empresas como la López Portillo, que llegó a tener almacenadas más de 40 mil toneladas de granos como maíz, sorgo y trigo.
     Con su cierre, no sólo los ejidatarios pagarán los platos rotos por la ineptitud y negligencia de sus falsos líderes, sino otros sectores como el de los transportistas y el mismo ferrocarril, todos en su momento beneficiarios de un intenso movimiento productivo generado por la López Portillo.
    Pobres etchojoenses, con estos líderes de plano van como los cangrejos cada día de mal en peor.
     Con la quiebra de la Unión de Ejidos López Portillo, se volverían a morir los pioneros que en su momento crearon todo un emporio digno de envidia, como Reynaldo Ibarra y “El Güero” Gastélum, entre otros, al ver que su gran obra se hundió por culpa de coyotes fracasados para finalmente quedar en manos de otros coyotes, estos sí expertos en rapiña y usura: los banqueros.

Los mensajes de la cabalgata
     En temas más agradables, en la Perla del Mayo, durante la reciente cabalgata de la Revolución, se dieron lecturas políticas muy interesantes.
     Llamó la atención que durante gran parte del recorrido se hicieron columnas de tres y para que se den un quemón, flanqueando al alcalde Natanael Guerrero López iban el diputado por Huatabampo Próspero Ibarra Otero y el ingeniero Jorge Márquez, ni más ni menos que el mandamás del Organismo Operador del Agua Potable de Navojoa.
     Comentan los que los vieron que atrás, muy atrás del alcalde venían algunos jinetes caracoleando sus caballos con toda la intención de llamar la atención para que los jalara “El pitillo” Guerrero, cosa que nomás no lograron porque la plática entre el alcalde y Jorge Márquez era tan cerrada que ni por enterado se dio de la intentona.
     No por nada a Márquez se le confirió una de las dependencias más conflictivas pero más provechosas políticamente hablando.
     Por lo mismo, el reto es demasiado grande pues el hombre carga con la papa caliente de garantizar el abasto de agua en calidad y cantidad para todos los navojoenses y a la par, abatir el rezago existente entre tanto moroso.
     Vaya que el torito está bastante pesado para cualquier político, pero si Jorge Márquez logra domarlo de seguro le esperan muy buenos tiempos políticamente hablando.

Ruy Sánchez buenas cuentas a Padrés
     Y por el lado de la jurisdicción sanitaria numero 5, el que está sacando la chamba y bien es el doctor Martín Ruy Sánchez, un hombre que le entiende y responde en la tarea encomendada, lo cual no es decir enchílame otra gorda.
    En días pasados fuimos testigos del acto en el que miembros del personal a su cargo recibieron reconocimientos por haber sido finalistas del "Premio Nacional al Mérito Profesional y Vocación de Servicios Humanitarios".
    La lista de ameritados servidores de la salud la encabezó el doctor Eduardo Tamayo Espinoza, director del Centro Integral de Salud Mental de Navojoa (Cisame), que ahora recibió una felicitación por su eficiente desempeño.
     Hay que recordar que el año pasado, Tamayo Espinoza ganó el premio nacional en la rama médica, por lo que bien podemos concluir que sigue jugando en las Grandes Ligas del sector salud a nivel nacional.
    También recibieron mención honorífica Alejandro Flores Hernández, trabajador del Hospital Regional; la enfermera Martha Aurora Espinoza Olivas y Elsa Josefina Ruiz Castillo, ambas trabajadoras de la Secretaría de Salud en Huatabampo.
    Los que no cabían de gusto eran los promotores del programa “Vete Sano y Regresa Sano”, enfocado a localizar a migrantes que trabajan en campos agrícolas de la región para ofrecerles atención médica.
    Ellos obtuvieron un meritorio sexto lugar a nivel nacional con ese programa, pero además fueron considerados como un ejemplo en el país por su forma de trabajar, comentó Ruy Sánchez.
    Ni qué decir de otro equipo galardonado, el de vacunación, pues gracias a su trabajo en la zona se tiene una cobertura de cien por ciento en cuanto a inmunizaciones, que ya son palabras mayores.
     Los hechos hablan y demuestran que Ruy Sánchez le está cumpliendo con chamba de calidad y altura al gobernador Guillermo Padrés, pues no por nada su equipo de trabajo es reconocido por las autoridades de salud a nivel estatal y federal.
     Es algo como para enorgullecerse, aunque el Jefe de la Jurisdicción Sanitaria lo toma con la madurez propia de quien tiene bien fijos los pies en el suelo.
     A Ruy Sánchez le esperan cosas buenas en el servicio público, porque no cualquiera puede presentarle a un gobernador cuentas de ese calibre.
     Políticamente sabe medir los tiempos y conoce la importancia de tener disciplina partidista, porque esas virtudes son las que a la larga traen los mejores resultados.
      Si no, al tiempo, amable lector.
      Por lo pronto no lo pierdan de vista, y aunque él lo diga que su mayor compromiso es seguir cumpliendo con la encomienda que le confió el gobernador Padrés, de seguro su partido sabrá aprovecharlo para los retos políticos venideros.
      Esta gente es la que vale.
      Hasta la próxima, Dios mediante.

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