jueves, 20 de octubre de 2011

SONORA, UN ESTADO SIN LEY



(3ª de 4 partes)

Por Carlos Moncada Ochoa publicada el día 2011-10-20

     HERMOSILLO, Sonora, octubre 20 de 2011.- El gobernador Padrés estuvo anteayer en Ciudad Obregón. En el lugar donde inauguró el edificio de la Unison, un reportero le preguntó qué había de su desacato, y el mandatario soltó una alegre carcajada: ¿Yo en desacato? Y no respondió más. También estuvo en un hotel sobre la avenida Miguel Alemán, donde instalaron cercas archivigiladas por agentes y guaruras para evitar que se acercara la gente en al menos alrededor de 200 metros.
El pueblo cajemense está unificado en su rechazo contra el acueducto a El Novillo y reprueba que quien se ostenta como gobernador se burle de la ley que le ordena parar el acueducto. Había mantas y pancartas contra Padrés pero apenas las vio porque recorrió los tramos para llegar a los dos actos citados a toda velocidad. Le teme a la gente, y con razón. Se resiste a enfrentar la realidad. ¿Qué tal si comienza en Cajeme el plebiscito que, sin tener derecho a ello, anunció?
Tanto él como el presidente municipal, en lugar de hablar de educación superior, tema obligado ante funcionarios del IPN, se pusieron a reseñar sus “logros”. Hubo bostezos.
Sonora está sin Ley no sólo por el caso del acueducto sino también por el de la ciudadana Gisela Peraza Villa, del que nos hemos ocupado en varias ocasiones. Fue acusada de robarse una parte de los 5 millones de pesos que tenía la familia Padrés, no en la caja fuerte, sino en el empaque de una computadora. Como quien guarda papas en una canasta. También se robaron joyas de cuyo valor no se ha informado.
En realidad no se ha informado oficialmente de nada. No se sabe si el ladrón principal, emparentado con el Secretario de Seguridad Pública, fue consignado y procesado, o si devolvió el dinero que confesó haber hurtado. Las malas lenguas dicen que anda por ahí, sin que se le note preocupación alguna.
¿Por qué se han ensañado en la trabajadora doméstica que tenía siete años al lado de la familia? En este momento no se sabe si la consignaron, si está sujeta a proceso o simplemente es una de tantas mexicanas secuestradas. ¿Irán a pedir rescate? Su hermana dijo en un video que ningún abogado se atreve a defenderla. ¿No hay colegio y barra de abogados, no hay escuelas de Derecho en Sonora? ¿Erramos al afirmar que vivimos en un estado sin ley?
La joven Gisela fue pateada en las espinillas y en el video citado se le ven los golpes. Los inútiles de la Comisión Estatal de Derechos Humanos dicen que no le encontraron huellas de golpes, pero en documento oficial asientan que el médico que la revisó fue enviado un mes después de los hechos. En un mes sólo quedan, si acaso, ligeras manchitas dejadas por los hematomas.
De todas maneras, el visitador Saracco, decidido a defender su chamba con dientes y uñas, declaró que había visto fotos de las piernas y las plantas de los pies de la secuestrada, pero no le habían probado que esos pies y esas piernas fueran de la quejosa.
No es ninguna exageración sostener que no hay Ley en Sonora si el principal encargado de hacerla respetar, es el primero en burlarse, con una carcajada estruendosa en la perla del Yaqui, con indiferencia criminal en el asunto Gisela Peraza.
A ésta sólo podemos alentarla haciéndole ver que a este gobernador le faltan cuatro años, Gisela es joven. Que se acostumbre a estar encerrada en un penal alejado de su familia (en Huatabampo). Ya vendrá otro gobernador que la libere. No hay sexenio que dure cien años.

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