Hay pocos países
donde los nubarrones recesivos no ensombrecen las expectativas económicas de su
futuro inmediato. Algunos, como los miembros de la Unión Europea, están en
plena recesión y alto desempleo, y otros, como los EE.UU., solo resentirán
desaceleraciones en sus ritmos de crecimiento, 1.3 por ciento.
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| Jesús A. Cano Velez |
México está en
una posición mejor, en
parte porque ha estado tomando medidas de ajuste económico para promover mayor
dinamismo en su actividad económica, y apenas va en medio camino en su
aplicación. Los acuerdos entre los principales partidos políticos han sido
importantes en ese proceso; pero aún requieren definiciones y acciones en la
reforma energética; también falta concluir la reforma financiera, actualmente
en la instancia legislativa. Y se están concluyendo negociaciones con los
países sudamericanos, con frontera al Mar Pacífico, para fortalecer los
intercambios comerciales con los países asiáticos del Sur Pacífico, como son
China, India, Indonesia y Malasia, entre los principales.
También se está
en proceso de negociar, con los dos grandes socios de México en América del
Norte --Estados Unidos y Canadá-- algunos ajustes para vitalizar el
comercio, que ya en sí ha alcanzado niveles elevados.
El nuevo
gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, también está redireccionando
esfuerzos en la producción nacional para fortalecer regiones y mercados donde
abunda la pobreza. Se trata de imprimir un mayor impacto en la calidad de vida
y en el Producto Interno Bruto (PIB) de esas regiones y segmentos de la
población, por lo que el campo tendrá prioridad.
En materia de
seguridad alimentaria global, México ocupa la posición 30 de 105 países, por
encima de Brasil, Argentina y China, que ocupan las posiciones 31, 35 y 37
respectivamente; y considerando los 19 participantes de América Latina, solo
nos supera Chile, que ocupa la posición 26. Pero aun así, México adolece de una
muy baja calificación en los rubros de accesibilidad, disponibilidad y
nutrición alimentaria, que miden la pobreza; y no así en cuanto a la
producción, el mercado, y el ingreso, que combinado con los índices anteriores,
acusan la inequitativa distribución que tiene México.
Luego, también,
en el sector manufacturero, México busca mayor integración con empresas
automovilísticas, un sector del mercado manufacturero en el que el país tiene
importantes ventajas, por su experiencia en la materia y los buenos resultados
que la mano de obra mexicana ha logrado alcanzar. Estas empresas generan
importantes volúmenes de empleo. Se están negociando actualmente para atraer
las nuevas plantas que Nissan querrá instalar en América Latina.
En síntesis, es
previsible que México alcance ritmos de crecimiento del PIB en 2013 de entre
3.1 por ciento, que proyecta la autoridad mexicana (SHCP) y el 3.9 por ciento,
que proyecta la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
*Jesús Alberto Cano Vélez
Presidente del Colegio Nacional de
Economistas,
Federación de Colegios de
Economistas, A.C.

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