Por Marco
A. Velderrain Jordán
NAVOJOA, Sonora, julio 19 de 2012.- A
todos nos hace falta tiempo……o por lo menos, parece que es la justificación más
aceptada para explicar porque dejamos que la vida se nos vaya sin hacer lo que
queremos hacer.
¿A poco
no es el mejor pretexto para estar de viaje y no bailar un danzón en el Veracruz
viejo y luego tomar café en la Parroquia?
Y si
usted alguna vez se comprometió a llevar
a su familia a Cabo San Lucas a ver el momento en que se unen las aguas del océano
Pacifico con el Mar de Cortez….. ¿No le parece que la disculpa que mejor
aceptarán es que su trabajo “no le deja
tiempo” para hacer ese viaje?
El
pretexto sirve para todo y para todos…..Usted puede justificar plenamente por
esa razón, el no convivir más con su
familia y no disfrutar con ellos de una caminata por la playa o sencillamente
de un paseo por los parques de nuestra ciudad.
Hasta mi
compadre olvida que es un desempleado y
dice que no ha podido cumplir su sueño de disfrutar las fiestas de la Guelaguetza
en Oaxaca y subir las pirámides Mayas, porque no se han acomodado sus tiempos.
Así……por
falta de tiempo; se puede justificar también que no terminemos la preparatoria,
que no hagamos el esfuerzo por estudiar una carrera universitaria o montemos
nuestro propio negocio.
Lo
repetimos con tanta convicción….. Que llegamos a convencernos de que la
responsabilidad es del tiempo que se nos acaba todos los días como la pista de
aterrizaje a los aviones y no nos ha permitido
devolver a nuestros padres todo lo que quisiéramos. Es más…. no nos
queda tiempo ni para visitarlos.
Y como el
asunto no es de voluntad sino solo de
tiempo…..la solución es fácil: Replanteamos todas nuestras metas para después.
Y
entonces la convivencia familiar, la preparación profesional, el viaje que
siempre quisimos, la jubilación y nuestra propia empresa la dejamos para un
poco más adelante como si tuviéramos la seguridad de que todo irá mejor después
y estaremos aquí para verlo.
A todos
nos pasa lo mismo….por eso el poeta Jim Croce escribió en una canción que “Parece
que el tiempo alcanza para todo… menos para lo que realmente queremos hacer”.
Dijo el
poeta que por eso “le gustaría guardar
los mejores momentos en una botella para disfrutarlos con su amada, uno a uno
cuando se les acabe el tiempo”.
“Si las
palabras pudieran hacer realidad los deseos” – dijo también - “guardaría cada día como un tesoro y luego
nuevamente los pasaría contigo”.
Y aunque
el poema hecho canción es hermoso (“Time in a bottle”) y me dejó convencido
cuando lo escuché por primera vez…….ahora al recordarlo me parece que tal vez –
solo tal vez - Jim Croce y yo podemos estar
equivocados y los mejores momentos los tenemos que vivir hoy mismo sin
esperar a tener una caja mágica o una botella donde guardarlos para después.
Claro que
a todos nos gustaría que esa magia fuera
posible…….pero la realidad es más terca
que Croce y todos nosotros juntos.
Así que
lo invito a considerar junto conmigo, la posibilidad de ya no dejar lo mejor de
nosotros para después, porque como dijo el ex – beatle John Lennon:”La vida es
eso que transcurre mientras estamos ocupados haciendo otros planes.”
Me
propongo por mi parte, dejar de
responsabilizar a “la falta de tiempo” por mis decisiones o por la actitud
con la que vivo….esperando que las cosas mejoren nada más porque si.
Y si
usted me lo permite, ya encarrerado en el tema y con la ventaja de que Jim Croce
ya no puede reclamarme; voy a contradecirlo otra vez: Porque yo sí creo que las
palabras pueden hacer realidad los deseos……o por lo menos son el instrumento
para decretarlos.
La
palabra se convierte en metas, en decreto, en oración, en bendiciones y hasta en maldiciones. ¡Claro que tiene que
ver con la realización de nuestros deseos!
Y mis
mejores deseos son que lo que nos queda de tiempo, lo vivamos “ahora”,
conviviendo con nuestros seres queridos y dejando para después el “tener” y el “querer”.
¡Claro
que las palabras hacen realidad los deseos!.....ahora que nos va alcanzar el
tiempo, los invito a comprobar que la fuerza más poderosa del mundo está en
unas cuantas palabras: ¡La bendición de una madre!
Es cuánto.
MARVEL547@HOTMAIL.COM
SENCILLAMENTE..GENIAL!! GRACIAS FAUSTO, MUCHA CLARIDAD MENTAL Y NECESIDAD ESPIRITUL..UN ABRAZO, GRACIELA DI PALMA.-
ResponderEliminar