Valores y políticas públicas…
HERMOSILLO, Sonora, diciembre 12 de 2011.- El bienestar de la sociedad y la competencia electoral de los partidos políticos, dependen finalmente de las intenciones y presencia de los aspirantes; en Sonora se viene desarrollando un fenómeno interesante de participación electoral que la antropología social bien puede descifrar: un universo de electores cada vez más informados y decididos a participar en la construcción de políticas públicas, que con la información, escolaridad y experiencia que posee combina y diferencia su voto al revisar candidatos y equipos de campaña.
La decisión electoral sonorense transita en un escenario interconectado donde la velocidad de la información hace difícil mantener una imagen cuando ésta está construida en entregas y promesas políticas que intentan evitar el costo de sus intenciones. Al elector sonorense en su conjunto, difícilmente se le sorprende con apuestas altas, ya que sabe que son demasiadas arriesgadas y que los costos de la contienda serán trasladados al ejercicio público.
Podemos tomar como ejemplo las aspiraciones de personajes en la ciudad de Hermosillo, Sonora donde se presentan dos estrategias de posicionamiento perfectamente diferenciadas en despliegue territorial, historia personal, ideología política y mercadotecnia. Por un lado se aprecia Alejandro López Caballero, Secretario de Hacienda en la Administración Estatal que ha estado desplegando una campaña de posicionamiento tipo “Anaquel”, es decir pretende ocupar absolutamente todos los espacios para dejar sin oportunidad de presentación a sus competidores, es como la marca de Leche LALA, abarrota el anaquel del supermercado con hasta 17 presentaciones distintas que atienden requerimientos diversos: Entera, Salud, ExtraCalcio, Fibra, Desarrollo, Light, Semi, ExtraCalcio Light, Siluette, Sin Colesterol, Deslactosada, Fibra Deslactosada, Siluette Deslactosada, Vital Hombre, Vital Mujer, Chocolala y Shot, en fin son tantas las presentaciones que no hay espacios para la competencia y esta marca por sí sola coloca su propio anaquel donde sólidamente se presenta al uniformar el color de las presentaciones; es decir llevado a lo electoral, para López Caballero dentro de su Partido Político no hay contrincante que puede aventurarse a competirle ya que tiene centralizada las decisiones laborales, presupuestales, políticas, ente otras, así que va en caballo de hacienda dentro del PAN, si se permite la expresión.
Por el otro lado en el PRI se presenta Manuel Ignacio “Maloro” Acosta Gutiérrez, actual Diputado Federal que representa al sur de Hermosillo, que tiene una estrategia tipo “Camión”, es decir circula por todo el territorio, abre nuevas brechas y mantiene un contacto permanente con los diversos usuarios, maneja un trato personal, está presente en las banquetas y estaciona en todas las tienditas de las colonias y entrega su producto, para utilizar el mismo símil de proveedor comercial que utilizamos para describir al primer aspirante. De entrada esta circunstancia que es sólo de mercadotecnia nos presenta una arista entretenida e interesante para el análisis electoral. Donde uno presenta un producto con muchas variaciones y el otro presenta un solo producto.
La presentación de López Caballero es tan variada y omnipresente que no alcanza a conectar imagen personal, el reconocimiento de nombre se vincula a los apellidos y eso lo hace confundirse en posicionamiento electoral, ya que es fácil recordar el adjetivo López Caballero pero no precisar a cual de las presentaciones se refiere y esto tendrá su impacto una vez que arranque la contienda electoral, ya que lo aéreo del reconocimiento de nombre sobre el cuál gravita deberá amarrar a tierra mediante los valores, ideología y visión que representa el PAN aunada a su historia personal, la experiencia pública, en fin todos aquellos valores que descarnadamente el elector investiga y recibe durante la campaña, de hecho en la reciente presentación en el Foro Siglo XXI se dió el primer campanazo para él, ya que un candidato al cual el ciudadano le percibe no sólido en sus intenciones y apoyos políticos, experimenta rápidamente un costo; si se miente sobre intenciones políticas se experimenta un costo sólo sí se es elegido y por otro lado si se maneja con deshonestidad en su ideología sufre un costo independientemente del resultado de la elección.
La estrategia “Anaquel” ha sido redituable para la interna panista pero ahora tiene que salir de los supermercados donde tiene un lugar privilegiado que el mismo decide y tocar las miles de tienditas que existen en las colonias, y, que ha este momento puede sorprenderse de los cientos de puntos de ventas que su adversario político ha instalado. Así la mercadotecnia de los dos principales aspirantes PAN y PRI en Hermosillo, se estabiliza y pese al enorme despliegue de publicidad y recursos de la estrategia “anaquel” encuentra su vulnerabilidad y empate en cuanto a ventas con la empresa contraria “Maloro Acosta” que domina las rutas de distribución.
La comunicación de valores y propuestas de políticas públicas sin duda estarán regidas por la formación personal, creencias, vida personal, experiencias, visión de la vida, convicción y compromisos de cada candidato. Dado el cúmulo de mentiras que ha recibido el elector en las diversas campañas, el costo de anunciar valores es mayor que el costo de romper promesas, entonces es claro que los electores empujarán a los candidatos a la lógica de centrar la campaña en la comunicación de valores, atributos y propuestas. Éste es el gran peligro para los políticos modernos, ya que se revisa temas, vidas, acciones pasadas y con esa información se apoya o niega el voto a tal o cuál candidato.
La vida política privada, es decir aquello que el aspirante mantiene oculto en su vida de ciudadano se vuelve una losa tremenda cuando se convierte en candidato: escándalos maritales, desviaciones en la función pública, prácticas ilegales ó corruptas, en fin todo aquel comportamiento que se identifique como poco ético, tiene un costo electoral ya que determina la substancia del candidato y determinan la profundidad con que pueda exponer cada tema.
En política lo público y lo privado han perdido la frontera que los separaba, en mucho de los casos provocados precisamente por los dislates de los políticos por eso Yo “Valoro Hermosillo” y estoy convencido que con una identidad clara en lo público y privado todos ganamos, la política es un espacio para servir, no para servirse y de cara a la elección de 2012 estoy certero que el ciudadano preferirá dar su voto a alguien que pueda identificar y entender. La generosidad y valores éticos por encima de los intereses propios, es la trayectoria más fácil para darse a conocer por un político, así como conocer los intereses y vida de un candidato es la forma más clara de valorarlos.
El elector sonorense con su agudeza política entiende que su vida mejorará al ayudar a otros, más que ayudándose a sí mismo, no entra en confrontación con el gobierno por el cobro de impuestos sino por el uso y aplicación de los mismos, sabe que requiere otorgar su confianza a quién la merezca y para eso está atento a quien delegará la administración de sus dineros. 2012 devuelve el anaquel al elector y lo dota de la administración del voto para garantizar las rutas del desarrollo al ciudadano; valores y propuestas serán el combustible.
L.A.P. Víctor G. Félix Félix
CEO Asesores en Estrategia y Soluciones
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